La Rusalka o la Ondina, Alejandro Pushkin

Drama del poeta ruso Alejandro Pushkin (Aleksandr Sergeevic Puskin, 1799-1837), escrito en 1832 y publicado postumamente, incompleto, el año 1837. Según I. N. Zdanov se trata de un arreglo basado en la ópera Das Donauweibchen del alemán Karl Friedrich Gensler.

El desarrollo pushkiniano se man­tiene todavía enteramente en el terreno de la tradición poética folklórica rusa y narra la vida de una muchacha, hija de un moli­nero, la cual, seducida por un príncipe, se arroja al río Dniéper y queda transfor­mada en «rusalka». Un día envía a su hija a buscar al padre, quien después de casarse es atraído por una fuerza mágica hacia el río. El drama de Pushkin se detiene en el momento en que la hijita de la «rusalka» llega a la orilla y dice al príncipe que su madre no le ha olvidado, que le sigue aman­do y esperando. Más que de la obra de Gensler se sirvió el poeta ruso de las nu­merosas leyendas que sobre la mítica figura de la «rusalka» se han conservado en las canciones y fábulas y también en las su­persticiones del pueblo ruso, y que fueron interpretadas por él con una profunda com­prensión de su valor universal, si bien con­servando el colorido nacional en las diver­sas figuras y escenas (por ejemplo, la figura del viejo molinero, padre de la muchacha seducida y la escena del banquete nupcial). Es obra de segundo orden en el conjunto de la actividad pushkiniana y que, por otra parte, dejó incompleta su autor.

E. Lo Gatto

Indiscutiblemente [Pushkin] llevó consigo a la tumba algún gran secreto. Y ahora intentamos nosotros, en su ausencia, desci­frar este secreto. (Dostoiewski)

A pesar de todos los elogios y todos los honores tributados a Pushkin, a pesar de todos los estudios e interpretaciones, él continúa siendo para nosotros un enigma, y se diría que cuanto más nos aproximamos a él, se hace tanto más inaccesible e ines­crutable. (Merezchowski)

*    Del escritor alemán Frank Wedekind (1864-1918) recordaremos el drama Die Fürstin Russalka, estrenado en 1897.

*    El drama de Pushkin se hizo famoso sobre todo por haber proporcionado base para el libreto de la ópera en tres actos La Russalka de Alejandro Dargomzyski (1813- 1869), estrenada en San Petersburgo en 1856. «Yo aspiro a que las notas sean el equiva­lente de las palabras: quiero la verdad y el realismo», escribió el autor. A pesar de este propósito, la Russalka no es completa­mente realista. Pero lo es en tan alto grado en la parte del molinero loco, que este per­sonaje ha entrado en la historia de la ópe­ra como un papel extraordinario, interpre­tado por las grandes figuras clásicas (Petrov, Chaliapin). Dargomzyski terminaba diciendo: «Ellos (críticos y público) no pue­den comprenderme». A pesar de esta me­lancólica afirmación, por lo menos el loco de la Russalka fue tan bien comprendido, que todos los maestros realistas han estu­diado a fondo su lenguaje y, por decirlo así, su mímica verbal, para crear sus personajes. La parte mejor de la ópera es el final, cuando el príncipe, volviendo junto al río y al molino en ruinas, habla a la pequeña ondina, hija suya, y cuando el loco, riendo, lo arroja al río.

E. M. Dufflocq

*    Un ballet pantomima con el título La Russalka, de Lucien Lambert (n. en 1861), fue estrenado en París en 1911; Vasily Kalinnikov (1866-1901) compuso una balada La Russalka, para solistas, coro y orquesta; Nicolás Kasanli (n. en 1869) creó una can­tata homónima que fue estrenada en Munich en 1897. Russalka es también el título de una colección de piezas para canto, de Catterino Cavos (1776-1840) y de otra debida a Georg Catoire (1861-1926). Existe también una «ópera checa» titulada Russalka, que compuso Antón Dvorak (1841-1904), en el año 1901.