La Regenta, Leopoldo Alas «Clarín»

Casada con un hombre mayor, Víctor Quintanar, e instalada en la heroica y aburrida Vetusta, Ana Ozores dispone de dos caminos para evadirse de su tediosa y mez­quina realidad: el Magistral, don Fermín de Pas, supone una huida por la vía mística, mientras que la figura de don Alvaro de Mesía significa la ensoñación sensual, si no pasional.

Ana fluctuará entre ambas propuestas ante la atenta vigilancia de toda la ciudad. Cuando parece ser que Ana se inclina definitivamente hacia el misticismo re­ligioso, descubre la ambigüedad de los sentimientos del Magistral. Ana le rechaza e inicia una relación amorosa con don Alvaro. Don Víctor descubrirá la infidelidad de su esposa y presionado por el Magistral retará a su competidor.

Contra pronóstico don Alvaro mata en el duelo a Quintanar, pero superado por la situación abandonará Vetusta y a Ana, que rechazada por toda la ciudad, no le quedará otra compañía amistosa que la de Frígilis, ami­go de su marido y responsable directo del matrimonio de ambos, y la del médico, Benítez.