La Pobre Margarita, Enrica von Handel-Mazzetti

[Die arme Margaret, ein Volksrornan aus dem alten Steyr]. Novela de la vida popular de la anti­gua Estiria, de Enrica von Handel-Mazzetti (1871-1955), publicada en 1910.

La narración nos lleva a los tiempos en que la Con­trarreforma se oponía con la violencia a las tentativas de penetración en Austria del Luteranismo. Un joven oficial católico recibe la orden de ir a Steyr y alojarse con un pelotón de coraceros en la casa de la joven viuda de un ajusticiado luterano para obli­garla a regresar al seno de la Iglesia ro­mana; el joven no sólo ejecuta con convic­ción y celo las órdenes recibidas, sino que además trata de violar a la mujer. Al cono­cerse lo ocurrido tiene lugar un proceso ante el tribunal militar por iniciativa del magistrado de la ciudad, que exige pureza de costumbres especialmente por parte de los defensores de la fe católica; la mujer hace lo posible, aunque en vano, para sal­var al acusado, que para ella es ante todo un hombre que sufre y un extraviado cuya alma, de todos modos, es fundamental­mente buena; mientras por su parte el jo­ven, vencido por su bondad y decidido a castigarse a sí mismo, la disculpa de la acusación de haber tratado de engañarle y con ello sella su propia condena.

Pasado por las armas, el ofensor exhala su último suspiro en los brazos de la mujer ofendida. Historia algo melodramática, como puede verse, y también en ciertos pasajes excesiva­mente sentimental. Obra grandiosa y pode­rosa, la llamó Maria von Ebner-Eschenbach; pero otros — como Biese — dijeron de ella que ponía de manifiesto un talento que se dispersaba en el esfuerzo de superarse a sí mismo. De todos modos, es notable el intento moral de la popular novela que pone el sentimiento de la común humanidad por encima de las diferencias de religión; y hay que ponerlo especialmente de relieve puesto que la autora fue una escritora de convic­ciones. católicas. Singular resulta también la lengua, muy simplificada, arcaizante, con tendencias hacia el habla campesina, mezcla de expresiones familiares y religio­sas, italianas, francesas, croatas y latinas, precisamente como ocurría en los países alemanes en aquella triste época de desor­den que la novela quiere describir.

M. Merlini