El episodio dantesco fue tratado por Carlo Marenco (1800-1846), en una tragedia en cinco actos y en verso, titulada La Pía, representada en 1837. El teatro lacrimoso de la época encuentra una mayor delicadeza y nobleza de tono en esta tragedia, que quizás es la mejor del autor. El argumento es el mismo, aunque desarrollado con algunas variantes; lo sombrío y lo patético alternan alrededor de un personaje que Dante inmortalizó con pocos versos. Y quizás se debe al eco vivo de aquellos versos, que esculpen al personaje y lo representan tan de cuerpo entero que no es posible ninguna desviación, en que La Pia siga siendo una de las mejores expresiones del mediocre teatro trágico italiano de los primeros años del siglo XIX.
U. Dèttore

