La Pesca, Pietro Ettoreo

[Ribanje i ribarsko prigovaranje]. Idilio piscatorio de Pietro Ettoreo o Hektorovic, poeta eslavo de Dalmacia, muerto en 1572. Publicado en Venecia en 1568, es obra de la madurez del poeta.

Está escrito en forma de epístola en verso y, como describe una excursión por mar que duró tres días, está dividido en tres cantos. El protagonista es el mismo autor, que, con dos pescadores y su hijo, efectúa una tra­vesía a lo largo de la isla (Lesina) para pes­car, descansar y divertirse entre la paz y las bellezas de la naturaleza. Se hace una descripción de las costas dálmatas y de la vida sencilla de sus habitantes, dedicados a la pesca y a la labranza. La descripción está animada por un sentido de realismo perfectamente adaptado a la naturaleza in­sular dálmata. Muy vivas son también las descripciones de la existencia de los pesca­dores, ignorantes de la molicie y el lujo, que aunque vivan y vistan miserablemente, tienen el corazón y la mente de oro.

El autor cede demasiado a una cierta tendencia antiaristocrática y una admiración exagera­da por las pobres gentes del pueblo, que en la pintura del carácter y virtudes de los pescadores le llevan a exageraciones entu­siastas, perjudiciales a la sencillez de la obra. Así cuando pone en boca de rudos pescadores inoportunas sentencias morales y filosóficas o, lo que es peor, cuando los hace hablar sobre los orígenes de las aguas y dar la solución de complicados problemas cosmológicos y metafísicos. Así llega a aquel tipo de personajes doctos y arcádicos que animan las «églogas piscatorias» italia­nas, en las que evidentemente se inspiró el poeta eslavo. En el repertorio de tal erudi­ción privan los autores preferidos por la escolástica de la Edad Media. Sin embargo, Ettoreo ataca el paganismo clasicista, que el humanismo había difundido también por Dalmacia, y se pronuncia en favor del Renacimiento cristiano, sentido y difundido en su patria.

Pero por encima de toda ac­titud social y filosófica está el viril arte pictórico del poeta, que crea una égloga piscatoria deliciosamente idílica y al mismo tiempo fielmente realista en el paisaje, en la vida humana y en el lenguaje poético adecuadísimo al tema y ambiente. Es una obra llena de un profundo sentido de sole­dad y paz, que muestra un espíritu evolu­cionado, maduro y seguro de sí mismo.

A. Cronia