La Pequeña Fuente, Roberto Braceo

[La piccola fonte]. Drama en cuatro actos de Roberto Braceo (1862-1943), estrenado en 1905. La protagonista de la aventura es Teresa, hu­milde y suave criatura que vive adorando a su marido, Stefano Baldi, un presumido lite­rato que, después de suscitar grandes espe­ranzas, acaba por no producir nada, consu­miéndose en vanos propósitos y quiméricos proyectos.

Una supuesta princesa, en reali­dad una aventurera, Meralda Heller, contri­buye a alimentar en Baldi la fe en sus propias fuerzas. El escritor que se convierte en amante de la princesa, llega a despreciar, más por debilidad que por maldad, el hu­milde pero intenso afecto de su esposa, y contempla con agrado la perspectiva de que ésta se aleje durante cierto tiempo de la casa. Teresa enloquece, y Stefano, que entre tanto ha comprendido la esterilidad de su ingenio, está a punto de reunirse con su amante y marcharse con ella; sin em­bargo, en el momento decisivo, siente que no podrá separarse de la pobre loca, que tanto le quiso, y vuelve a su casa. Teresa se arroja al mar, como intuyendo, en su ofus­cada conciencia, que su sacrificio es nece­sario para que Stefano recobre del todo el sentido y, hecho por fin hombre tras el derrumbamiento de su ideal artístico, vuel­va a afrontar la vida.

En el drama sólo tiene vida la figura de Teresa, por lo que. fue cara al público y a ilustres artistas de primeros de este siglo, aunque resulte su­gestiva tan sólo indirectamente, a través de la alegoría de las virtudes calladas, fe­cundas en la humildad del silencio, en contraste con la torpeza del superhombre. Desde el punto. de vista documental inte­resa por este ocaso de los ideales heroicos. Artísticamente señala la adopción de modos más reflexivos en el proceso escénico, con aprovechamiento de pausas y silencios.

G. Falco