La acción transcurre en un arco de tiempo que va de 1941 a 1947 y está ambientada en una Roma devastada por la guerra, y encaminada después hacia una incierta reconstrucción. Un soldado alemán que se ha extraviado en el barrio de San Lorenzo conoce a Ida Ramundo, una maestra de escuela viuda que vive con su hijo Niño: en una fugaz relación amorosa es concebido Giuseppe, que traerá una nota de alegría a la mísera vida de la mujer y de su primer hijo. Bajo los bombardeos, Niño vive sus primeras experiencias de denodado jovenzuelo y Giuseppe abre los ojos a un mundo singular. Cuando su casa sea destruida por las bombas, se trasladarán a un gran refugio para los sin techo en Pietralata.
Niño, exaltado por los discursos oídos y deseoso de abandonar aquella pobre existencia, se enrola con los camisas negras. Pasan varios meses sin que dé ninguna noticia: imprevistamente regresa, convertido en partisano, junto con Cario Vivaldi, un «anarquista no violento» que pronto se revelará como el judío David Segre. La posguerra es difícil y complicada, Cario marcha al norte para intentar una breve y desafortunada experiencia de trabajo en una fábrica; Niño rechaza la vuelta a la normalidad y considera un deber el proseguir la lucha armada contra el nuevo régimen. Morirá en un enfrentamiento armado.
La desesperación de Ida se aplaca sólo ante el vitalismo de «Useppe» (Giuseppe). Mientras, David ha vuelto a Roma: vive en una barraca, probablemente enfermo. Se ha hecho un gran amigo del niño. Pero un día será encontrado muerto en su mísero habitáculo, a causa de la droga. Useppe está minado por la epilepsia, a cuyas crisis Ida asiste impotente. Cuando tenga lugar la crisis fatal, la pobre madre enloquecerá, quedándose a velar, inmóvil, el cuerpo de su hijo.

