[La sposa persiana]. Comedia en cinco actos, en verso, primera de la trilogía de Hircana (v. más abajo Hircana en Julfa e Hircana en Ispahán), que fue representada por primera vez en 1753. Escrita el mismo año en que se estrenó La posadera (v.), esta comedia, con que Goldoni vuelve a los temas exóticos predilectos del teatro de su tiempo, se podría explicar, exteriormente, como una necesidad de ceder, de* cuando en cuando, al gusto del público y de los cómicos; es como una tentativa de rivalizar con Gozzi en su mismo terreno en que lo fantástico predominaba sobre lo humano y el mito sobre la realidad.
Pero más íntimamente debe considerarse como creación de la inextinguible vitalidad de Goldoni, y de aquella curiosidad suya siempre atenta, que lo impulsa a buscar lo universal humano bajo cualquier forma. La trama, rica en pormenores, es substancialmente sencilla: Tamas, un joven persa, está enamorado de la esclava Hircana (v.), pero su padre, el hacendista Machmut, lo ha ligado desde su infancia a Fátima, hija del guerrero tártaro Osmán. Fátima llega a casa de Tamas pero le preparan una triste acogida: Cúrcuma, guardiana de las esclavas de Tamas, intenta darle un veneno, Hircana la ofende, Tamas le ordena que se vaya. La desventurada invoca la ayuda de Machmut, el cual se propone desembarazarse de una vez de Hircana, vendiéndola a Osmán. La fogosa Hircana, loca de celos, se disfraza de hombre, intenta matar a Tamas, y -acabaría mal a manos de Osmán si Fátima no intercediese por ella.
Tamas conmovido. comprende el amor de Fátima y corresponde a él. .Con la delicada figura goldoniana de Rosaura, convertida en Fátima, contrasta aquí un tipo femenino por el cual Goldoni sintió siempre simpatía; la mujer apasionada y voluntariosa, orgullosa de sus afectos, celosa de sus derechos. Y entre los dos caracteres el comediógrafo permanece incierto; en esta comedia parece inclinarse en favor de Fátima, pero en las demás de la trilogía su preferencia volverá hacia Hircana. Un éxito extraordinario acogió La esposa persa, en que lo real y lo inverosímil alternan hábilmente; pero esta alternancia apenas consigue ocultar una falta de verdadera fusión entre los dos valores: hay en esta fábula demasiada realidad, demasiados ecos de habladuría veneciana para ser realmente una fábula, y demasiados elementos decorativos para llegar a poseer realidad poética. Esta comedia sugirió a P. Chiari, en 1753, La schiava ciñese y a F. Griselini La schiava dell’Agá dei Gianizzeri in Constantinopoli (1756).
U. Dèttore
* Hircana en Julfa [Ircana in Julfa]. Comedia en cinco actos en verso, fue representada en 1755. Hircana, abandonada por Tamás, es vendida como esclava y acogida, bajo disfraz de hombre, por el mercader Demetrio. Su esposa, Zulmira, su hermana Wiskia, sus sobrinas Marliotta y Ceona, se enamoran del apuesto esclavo, pero Zulmira, cuando descubre que Hircana es una mujer, furiosa por la desilusión y creyendo en un engaño de su marido, la encierra en una habitación donde Hircana moriría si las otras mujeres no la liberasen. Llega en tanto Tamas, que no puede olvidar a Hircana y está dispuesto a repudiar por ella a su esposa Fátima. Mientras intenta acercarse a su amada, es descubierto por Zulmira y Kiskia y denunciado a Demetrio; pero éste perdona al enamorado y como, en tanto, un fiel amigo de él, Alí, ha conseguido convencer a Fátima de que deje libre a su esposo y se case con él, Hircana y Tamas pueden coronar su amor. El tono de leyenda oriental se atenúa en esta segunda comedia en que predomina sobre todo la intriga. Pero los personajes adquieren una realidad más humana: Tamas, incierto entre la esposa y la amante, la sensual Zulmira, dispuesta a la acusación para ocultar sus intenciones culpables, Hircana, ora sosegadamente altiva, ora encendida por relámpagos de celos, son personajes de un romanticismo exento de sentimentalismo y retórica, superado antes de tiempo, pues llegan casi al realismo.
U. Dèttore
* Hircana en Ispahán [Ircana in Ispahan], en cinco actos, en verso, última de la trilogía, fue representada en 1756. Machmut, enojado porque su hijo Tamas se ha casado con Hircana después de haber repudiado a Fátima, decide echarlo y tener en su casa a Fátima con su nuevo marido Alí. Pero Hircana, le hace creer que Tamas se ha matado desesperado por el odio paterno, y luego aprovecha su angustia, y su gozo al presentarse vivo Tamas, para obtener su perdón. En tanto, el padre de Fátima, Osmán, quiere vengar a la hija repudiada, y parte contra Machmut, con los soldados de Scacch Bey. Empeñada la batalla a pesar de las órdenes del Bey, éste interviene contra Osmán, el cual entre tanto por poco mata a Machmut, a no ser porque acude Fátima, y lo manda encarcelar. Entre tanto, se enconan más los celos entre Hircana y Fátima: la primera pretende que Fátima deje la casa de Machmut a lo cual se opone éste, pues le debe la vida.
Finalmente Osmán, puesto en libertad gracias a Machmut, pide perdón por su hostilidad y acoge en su propia casa a Fátima y Alí. Rica en color local y movimiento, esta comedia, a pesar de ello, cierra la trilogía con un poco de cansancio; el contraste entre la fogosa Hircana y la suave Fátima no alcanza la intensidad obtenida en la primera de estas comedias; los caracteres al repetirse adquieren tonos artificiosos y a menudo se desvían, por exceso o por defecto, de su coherencia. Su instintivo equilibrio y su natural buen gusto permitieron a Goldoni, que ya había llegado a plena madurez de su arte, plantar cara felizmente a sus adversarios en un género que no era el suyo; pero, para que el triunfo fuese completo, hubiera sido necesario que el arte de la trilogía de Hircana se elevase al mito pasando a un nivel donde hubiese encontrado a Shakespeare.
U. Dèttore

