La Conciencia de Zeno, I. Svevo

Zeno Cosini ha decidido dejar de fumar y recurre, como último recurso, al psicoanálisis. Siguiendo el consejo de su médico pone por escrito los episodios de su vida que le parecen más relevantes: el penoso fin de su pa­dre, que malinterpretando un gesto del hijo le levanta la mano un momento antes de morir; los celos hacia su ami­go Guido; su matrimonio con una de las hermanas Malfenti, la que menos le gustaba; el suicidio de Guido; o la relación con una pobre niña, Carla Gerco, de la que se cansa bien pronto.

En la raíz común de todos estos he­chos hay una personalidad abúlica, incapaz de una ver­dadera participación activa, que se convierte en símbolo de la evasiva, incurable enfermedad del hombre moder­no; mientras que en las últimas líneas de la novela en­contramos la profecía de «una inaudita catástrofe pro­vocada por ingenios mecánicos» mediante la cual la hu­manidad, quizá, sanará de los gérmenes de los que se nu­tre y encontrará la salud en un mundo aséptico.