La Astrea, Honoré d’Urfé

[L’Astrée]. Novela pastoril del escritor francés Honoré d’Urfé (1568- 1625), publicada en cinco partes desde 1607 hasta 1627, las dos últimas a cargo de su secretario Balthazar Baro. El autor narra los amores de dos pastorcillos, Celadón y Astrea: entre mil complicaciones la acción se desarrolla en los tiempos antiguos de los galos y los druidas, a las orillas encantado­ras del río Lignon, en una de las regiones más espléndidas de Francia, el Forez. Por una falsa noticia, Astrea cree que su ama­do le es infiel, y le ordena que se aleje para siempre de su mirada. Celadón, desespera­do, trata de ahogarse en el río; pero las ninfas le salvan. Entre ellas, Galatea le de­clara su amor; pero él sólo piensa en As­trea y consigue ir a su lado disfrazado de jovencita. Declarada la guerra, el perfecto amante se revela también digno caballero: así, según la moda de fines del siglo XVI, y la galantería de la corte de Enrique IV, D’Urfé ofrece su soñado retrato de amante y de valiente.

Pero Astrea no concede aún su perdón. Celadón ha de sostener otras prue­bas como en la tradición de los héroes ca­ballerescos: hasta que la mágica «Fuente de la Verdad» asegura a la jovencita la fideli­dad del amante. De este modo, tras una pro­lija y larga narración (con la que se enla­zan otros amores y aventuras), Astrea con­cede su amor a Celadón. La obra, modelada según los grandes ejemplos italianos de la Aminta (v.) de Tasso y del Pastor Fido (v.) de Guarini y más directamente según la italianizada Diana (v.) del español Monte- mayor, muestra con un ejemplo famoso la persistencia de la idealización de la vida que había sido característica del Renaci­miento. La delicadeza de las visiones de la naturaleza y la pintura de los sentimientos humanos fijados en la Arcadia (v.) de San­nazaro se unen a la galantería y a la frivo­lidad de la sociedad francesa. La obrar fa­mosísima durante todo el siglo XVII, resul­ta muy alejada de nuestro gusto; pero inte­resa al estudioso como seguro perfil del ideal precioso y mundano, y aúna la viva pasión por la búsqueda psicológica, la cual — aun a través de la ficción pastoril— in­fluyó el espíritu y en la literatura del gran siglo.

C. Cordié

*    Una ópera musical Astrea [Astrée] fue compuesta en 1691 por Collasse Pascal (1649-1709) con libreto de Jean de La Fontaine (1621-1695); otra ópera sobre el mismo argumento, titulada Astrea aplacada [As­trea placata], fue escrita en 1760 por Gian Francesco Majo (1732-1770).