Jane Eyre, Ch. Bronté

Huérfana y pobre, Jane Eyre consigue, tras años de sufrimiento, hacerse maestra. Es aceptada como institutriz de una niña, la hija natural del señor Rochester, un hombre melancó­lico y sardónico. Fascinado por la vitalidad y el coraje de la muchacha, Rochester se enamora de ella, siendo correspondido. Pero, en el último momento, el casamien­to se ve impedido por la revelación de que la mujer de Rochester, una pobre demente encerrada en la casa, si­gue todavía viva.

Jane huye. Recogida por el reverendo John Rivers, se dispone a casarse con él y a acompañarlo a la India. Pero una noche tiene la impresión de que Rochester la llama. Marcha en su busca, y se entera de que la casa ha ardido y de que Rochester, en el vano in­tento de salvar a su mujer, ha perdido la vista. Jane con­sigue encontrarlo y se casa con él, devolviéndolo a la vida.