Izumi Shikibu Nikki, Izumi Shikubu

[Diario de Izumi Shikibu]. Obra de la literatura japonesa clásica, llamada también Izumi Shikibu Monogatari. [Historia de Izumi Shikibu] es­crita por Izumi Shikubu. Invitada a la Corte por el gran ministro Fujiwara-no- Michinaga (966-1027), Izumi Shikibu llegó a ser dama de honor de la emperatriz Fujiwara Akiko (988-1074) y durante este período sostuvo relaciones íntimas con el príncipe Tametaka, por lo que tuvo que divorciarse de su marido. Tametaka mu­rió en 1002, y al poco tiempo, Atsumichi, su hermano menor, muerto a los veintiséis años en 1007, tomó su sitio en el corazón de la mujer, que acabó casando con un tal Fujiwara-no-Yasumasa, con el que fue a establecerse a la provincia de Tango.

El dia­rio, escrito en tercera persona en un volu­men, es la historia de su relación con Atsu­michi, y empieza con la cuarta lunación de 1003 para terminar con la primera lunación de 1004. Mujer a la vez sentimental y sen­sual, incapaz de reprimir les impulsos de su ardiente temperamento, la autora revela toda la afanosa ansia de su corazón, arreba­tado por el soplo violento de la pasión, y su libro, además de ser la confesión leal y valiente de un alma que se pone al des­cubierto ante sí misma, representa también Izu una magnífica visión de amor. «La vida — dice Amy Lowell — fue incapaz de madu­rar a una personalidad tan intensa, ni mucho menos pudo domarla. Izumi Shikibu no su­giere ninguna idea de resignación.

Vivió con intensidad, y la vemos indómita, como un genio obligado a seguir sus instintos». El diario está escrito en puro japonés clásico, en un estilo extremadamente patético y deli­cado, lleno de frases vagas, sin pronombres y con escasos elementos gramaticales de aclaración, lo cual hace bastante difícil la obra del traductor. Izumi Shikibues, jun­to a Murasaki-no-Shikibu, Sei Shónagon y otras mujeres de la Corte, uno de los escri­tores más importantes de su época. En ella, una vasta cultura y un profundo conocimiento de la literatura china, japonesa y budista acompañan a una auténtica y muy feliz disposición para las letras. Sus poesías, muchas de las cuales se encuentran despa­rramadas por su diario, son de las mejores de la literatura japonesa, y los siete volú­menes de versos que ha dejado han hecho que fuera proclamada la mayor poetisa de su país. Traducción inglesa de Annie Shepley Omori y Kóchi Dói, con el título Diaries of Court Ladies of Japan (editado en Londres, 1936).

Y. Kawamura