Grandes esperanzas, Ch. Dickens

El joven Philip Pirrip, apodado Pip y encaminado a ser el artesano del pueblo, se ve convertido de la noche a la mañana en titular de una ingente suma de dinero (de la que podrá disfrutar una vez haya alcanzado la mayo­ría de edad), que le ha sido legada por un misterioso benefactor que mientras tanto costea su educación. Pip sos­pecha que el tal benefactor es Miss Havisham, una áspe­ra y excéntrica mujer a la que Pip, que entre tanto se ha marchado a vivir a Londres, rinde alguna ocasional visi­ta.

Miss Havisham ha tomado bajo su tutela a una gra­ciosa muchacha llamada Estella, y la educa para el único propósito de hacer sufrir a los hombres, en venganza por haber sido abandonada el día de su boda. Pip no tarda en enamorarse de Estella. Mientras tanto, el verdadero benefactor resulta ser el presidiario Magwitch, a quien un día Pip había prestado su ayuda ai encontrarlo, exte­nuado en su huida, escondido en las cercanías de la al­dea.

El presidiario es asimismo el padre de Estella, la cual hará luego un desdichado matrimonio, en tanto que el di­nero de Magwitch será incautado por el Estado. Pip em­prende entonces el regreso a la aldea y reanuda la fre­cuentación de Estella, que ha experimentado a su vez un cambio interior por los sufridos padecimientos.