Fuegos de San Juan, Hermann Sudermann

[Johannisfeuer]. Obra teatral de Hermann Sudermann (1857-1928), representada en 1900. Después de la desilusión por el disenti­miento con que habían sido acogidas por el público sus tentativas, el autor vuelve a los problemas de la vida cotidiana en esta co­media que expresa las penas de un hombre débil, con el corazón dividido entre una buena esposa burguesa y una gitana ardien­te.

Marikke, hija de una zíngara, ha sido adoptada por Vogelreiter, y criada como una hija. Se ha enamorado de Marikke el joven arquitecto Georg von Hartwig, nieto de los Vogelreiter, pero ella, a pesar de que le ama, le ha evitado siempre, consciente de su origen. Convencido de que Marikke no le ama, él se decide a casarse con Trude Vogelreiter. Bullen los preparativos para la boda que se celebrará el día de San Juan; en el mismo día será anunciado el noviaz­go de Marikke con el joven pastor Haffke, que ha pedido su mano. Mientras se van encendiendo los primeros, «fuegos de San Juan» en los campos, Georg hace un ardien­te discurso ensalzando la chispa de paga­nismo que, superando los siglos, vive bajo la ceniza en el corazón de cada uno, para llamear una vez al año, en la libre noche de San Juan, cuando las brujas vagan por los campos y se despiertan los locos deseos que la vida apaga. Las palabras de Georg tienen una viva resonancia en el corazón de Marikke, que brinda con él por la libre noche de San Juan. Más tarde, cuando los fuegos ya se han extinguido y todo el mun­do se ha acostado, ella pasa con Georg su hora de amor. En seguida huye hacia lo desconocido, después de haber convencido a Georg de que se case con Trude, que no soportaría el abandono. Y Georg se casa con Trude.

Construido hábilmente, lleno de ecos tristes, nostálgicos, el drama contiene escenas muy sugestivas; pero la fuerza crea­dora de Sudermann parece debilitada. Des­pués de haberse mantenido en los escenarios durante unos años, también los Fuegos de San Juan cayeron en el olvido.

O. S. Resnevich