Fábula Para los Críticos, James Russell Lowell

[A Fable for Critics]. Poemita del poeta y crítico norteamericano James Russell Lowell (1819- 1891), publicado anónimo en 1848. La in­vención no tiene nada de original y se relaciona con los Viajes junto al hogar y los Avisos del Parnaso (v.), tradicionales en la literatura europea. La obra que más justamente podría compararse a este poema es The Feast of the Poets, del poeta in­glés Leigh Hunt. La breve obra de Lowell es la mejor sátira literaria en verso escrita en América.

Febo Apolo, sentado en un bosquecillo de laureles, piensa en Dafne, y, para mejor recordarla y lamentarse, man­da buscar un lirio, flor con la que la ninfa gustaba de adornarse los cabellos. Un crí­tico parte en busca del lirio, y mientras éste se halla presente, se presentan al dios toda una serie de escritores americanos, que son examinados uno tras otro y son valorados según sus méritos y sus defectos respectivos. Vuelve por fin el crítico, que portándose como un verdadero asno, le trae a Apolo un cardo, creyendo que es un lirio. El tono del poemita es vivaz y agudo, los juicios sobre los distintos autores son a menudo satíricos; pero la sátira juguetona no es nunca acre, y se atempera con sinceras alabanzas. Emer­son, Bryant, Whittier, Hawthorne, Cooper, Poe, Longfellow, Irving y muchos otros son sometidos a un análisis y a una crítica inte­ligente y aguda.

Lowell no se olvida tam­poco de sí mismo, representado mientras trata de escalar el Parnaso llevándose un encargo de «ismos»; nunca llegará a la meta en tanto no aprenda la diferencia existente entre poetizar y predicar. Uno de los «ismos» que continuamente se mani­fiesta, es el patriotismo de Lowell. Entre las digresiones que interrumpen la fábula, no falta la exaltación de Massachusetts, ac­tivo y heroico. En otra digresión, trata Lo­well uno de sus temas preferidos, y repro­cha a los escritores americanos su completa adhesión a los modelos ingleses. Otras veces ridiculiza a los «pelmazos» literarios y al crítico, del que describe el desenvolvimien­to gradual desde la infancia. Por fin, hasta el mismo Apolo se manifiesta contra los críticos superficiales e ignorantes que quie­ren dictar leyes a los poetas.

L. Jacchia