[Fata Morgana]. Novela social del escritor ucraniano. La primera parte se publicó en Kiev en 1904, la segunda apareció en 1910. Se presentan en ella las condiciones sociales, económicas y morales de Ucrania en vísperas de la Revolución rusa de 1905. Las grandes esperanzas nacidas de aquel movimiento, que se reveló como un vacío sueño doctrinario, sin raíces profundas en el alma del pueblo, y el colapso que le siguió, quedan puestas de manifiesto a través de las peripecias del campesino Andri Volyk y su mujer Malanca, empeñados en evadirse de la trágica realidad que les oprime.
Andri es el campesino degenerado que odia a su tierra y a su trabajo, sueña con la reapertura de la azucarera del latifundista local, que podría procurarle una ganancia más fácil y cierta. La mujer, por el contrario, campesina de pura cepa, siente horror por la fábrica y sólo desea un poco de tierra que cultivar para casar a su hija Hafika, a la que nadie quiere desposar sin dote. El contraste entre Andri y su mujer es el contraste mismo de la propia Ucrania, dividida entre la tradición rural y el industrialismo occidental, en el que los teóricos de la revolución veían la salvación del pueblo. Pero cuando la azucarera se abre y el campesino infiel a la tierra puede abandonarla, una máquina le parte la mano y le despiden sin ninguna indemnización. Malanka en cambio se cree a punto de realizar sus sueños cuando corre la voz de que el Zar ha ordenado el fraccionamiento del latifundio, para favorecer a los campesinos pobres.
Pero el rumor ha sido difundido por los agitadores políticos, con el fin de provocar motivos de descontento que hagan surgir en el pueblo la conciencia revolucionaria. La revuelta se produce, y Andri, esta vez paga con la vida su tentativa de traicionar a la tierra. Todas las esperanzas y expectativas de una nueva vida se resuelven en un trágico espejismo. Son notables en la novela las páginas que describen el asalto de los campesinos a la azucarera y al palacio del señor, las escenas de devastación que le siguen y las que se relacionan con el proceso psicológico en virtud del cual el ánimo del campesino pasa de la furia destructora al miedo que, como una especie de feroz catarsis, le incita a linchar a los jefes de la revuelta. La novela está realizada con lúcido realismo; el conocimiento del ambiente por parte del escritor, consigue hacer de los protagonistas tipos inconfundibles sin alterar en ellos la humanidad.
E. Onatskyi

