Epístolas de Alcifrón

Bocetos en for­ma de carta sobre la vida del Ática obser­vada en ambientes diversos; es su autor, Alcifrón, escritor griego, epígono de Lu­ciano, que vivió probablemente hacia el final del siglo II. Son en conjunto 118 car­tas, divididas en cuatro libros, más seis fragmentos; el primer libro comprende car­tas de pescadores, el segundo de campesinos, el tercero de parásitos y el cuarto de hetairas. Representan vivos cuadritos de la vida del Ática, pintados, espe­cialmente los del último libro, con vivacidad y realismo; algunos personajes históricos están representados como vivientes, por ejemplo Hipérides, en la carta de Baquis, que le agradece, en nombre de todas las hetairas, su defensa de Friné; Demetrio

Poliórcetes en la carta de Lamia dirigida a él; Epicuro ásperamente satirizado por­que ya muy viejo, continúa comportándose como un muchacho. Tienen particular vive­za las epístolas de Menandro y de Glicera. La escena se desarrolla siempre en Atenas y en sus alrededores; a menudo describen la sociedad ática del siglo IV a. de C. para el conocimiento de la cual las Epístolas de Alcifrón nos proporcionan elementos de cierta importancia. Es evidente la imitación de la comedia nueva, sobre todo de Me­nandro, y de los diálogos de Luciano; pero son espontáneas y originales la bondad y la gracia de la representación, aunque a veces un poco uniforme y monótona. La lengua de forma ática, y el estilo, a pesar de alguna impureza y hasta de algún latinismo, ya inevitables en la época en que escribe el autor, tienen cierta elegancia y una afa­ble gracia muy propia del tema.

C. Schick