[Amoureuse). Comedia en tres actos, representada en París el 25 de abril de. 1891.
Después de ocho años de matrimonio, Germana Feriaud continúa amando a su marido, Esteban, con la pasión de una amante. El marido, que fue un seductor y que es todavía amado por las mujeres, está completamente dedicado a la ciencia, y más bien siente el peso del amor de Germana, al que cede siempre, sacrificando sus estudios de médico, para reprochárselo a continuación. Tras de una renuncia más grave (un congreso en el extranjero, al que no asiste para no alejarse de ella), le declara claramente su cansancio de aquella tierna pasión: escena trágica, terrible, que termina con la amenaza de la mujer al marido incrédulo.
De este modo, casi la lanza él a los brazos de un amigo, eterno e infeliz enamorado. Después de la fría venganza, y del desesperado dolor de ella, viene la sorpresa del marido, que se da cuenta de que la ama, sin poder remediarlo. Le impide, pues, que se marche: continuarán juntos, sufriendo, expiando. Verdadera tragedia del amor, que en la protagonista muestra algún rasgo de la pasión, de la fatalidad de Racine, tragedia que, bajo leves apariencias, denuncia la profunda lucha de los sexos. Obra ilustre, que con El pasado (v.) demuestra el estilo personal del autor, su manera trémula, inquieta, aguda. Cierto que la obsesión por el problema del amor sensual, hace que la obra resulte un poco extraña a nuestras más actuales preocupaciones. El recuerdo de Racine honra a la obra, pero, como es natural, también la hace palidecer.
V. Lugli

