Elegías de Chénier

[Élégies], En estas poesías, aparecidas postumas como toda su obra en la recopilación de 1819, André Ché­nier (1762-1794) celebra el amor, la juven­tud, la melancolía. Predomina el amor, más profundo por cierta Camila (Mme. de Bonneuil), más ligero por Licórida, que nos transporta a aquella sociedad frívola y ele­gante. Aparecen otras mujeres, y un Chénier, a menudo dedicado a los placeres, que lle­gan hasta la orgía elegante.

Es el Chénier más de su siglo, más próximo a los poetas ligeros de su época, que en los años 1785-87 alterna el estudio intenso con la fácil vida parisiense. También en estas poesías, de ins­piración tan alejada de las Bucólicas (v.), se advierte un atento estudio artístico; el estilo sigue siendo el de una fina copia de los antiguos: Mimnermo, Tibulo, Propercio, Ovidio, Horacio y Virgilio. Ejemplo de mali­cia tierna y procaz, completamente setecentista, es la elegía «La Lampe». Tam­bién le inspira la amistad, muy sentida por el poeta, así como visiones y mujeres de Italia. Además, la enfermedad, el presagio de la muerte, luego la nostalgia dolorosa, la soledad y la pobreza sufridas en Londres. Aquí resuenan acentos patéticos que gusta­ron a los románticos más que el arte per­fecto de las Bucólicas.

V. Lugli