El Visionario, Friedrich Schiller

[Der Geisterseher]. Novela incompleta de Friedrich Schiller (1759-1805), de fondo histórico, interesante por el problema ético de la quiebra de una personalidad que pierde sus convicciones filosóficas, aunque no se halla exenta de artificio y, en conjunto, es artísticamente inferior a otra novela casi contemporánea, titulada El delincuente por haber perdido el honor (v.).

Es una novela de clave, de gran actualidad en aquellos tiempos, porque el fondo está constituido por el famoso es­cándalo Cagliostro, a continuación del cual se había desarrollado el proceso de 1785, y el propio Cagliostro había terminado en una fortaleza de Alemania. Ello explica el gran éxito que la obra logró en su tiempo y las traducciones que se hicieron. En la novela un joven e inteligente príncipe protestante de la Alemania meridional pasa largo tiempo en Venecia, donde ingresa en una sociedad de jesuitas y visionarios que, con una refi­nada organización, tejen en torno a él una turbia intriga con el fin de elevarlo, como instrumento suyo, al trono, a pesar de no ser el príncipe heredero. El joven en un principio no se da cuenta del juego y se deja embaucar por un personaje como Ca­gliostro, pero después su razón se rebela a la magia y a la creencia en los espíritus, pierde finalmente sus propias convicciones filosóficas, se aleja de la fe protestante y tiende a convertirse al catolicismo.

Pero esto no representa para su alma una solución liberadora, sino que es consecuencia de un fracaso moral. En este momento, Schiller, que hasta aquí había llevado fatigosamente su novela, la interrumpe, dejándola incompleta; señal de que él mismo no había encontrado todavía una solución conciliadora de semejantes conflictos interiores. Es nota­ble la introducción en la novela de un diá­logo filosófico en que el príncipe presenta las ideas del autor. Sin supervalorar la im­portancia filosófica de la obra y su valor artístico, el éxito que logró inmediatamente demuestra su vitalidad; la forma, aun ca­rente de unidad, ofrece la eficaz concisión del arte narrativo de Schiller, y los hechos poseen una rigurosa y profunda motivación psicológica.

C. Baseggio-E. Rosenfeld