El Tanto Por Ciento, Adelardo López de Ayala

Obra del dra­maturgo español Adelardo López de Ayala (1828-1879), estrenada en 1861. En El tanto por ciento, cuando Pablo se decide a com­prar una finca de recreo porque le gusta a una condesa rica, a quien ama, se entera de que está su propia hacienda embargada, a causa de una fianza que concedió a un amigo. Por medio de su administrador en­cuentra a uno que le presta los quince mil duros que necesita, pero con la garantía de una dehesa y con pacto de retroventa.

Este individuo, Roberto, logra que tomen parte en el «negocio» los administradores de Pablo, y hasta los criados de éste y de la Condesa. Todos se confabulan para hacer creer a la dama que Pablo es una mala persona; y cuando él quiere explicarle su situación, ella le desprecia. Roberto se propone casarse con la Condesa: hace que un calavera arrui­nado simule que pasa la noche en la ha­bitación de ella; se da el escándalo: todos saben que no es así, y cuando la calumniada les pide su testimonio para sincerarse ante Pablo, Roberto les recuerda el negocio (que se perderá si la boda de la Condesa y Pablo llega a efectuarse), y todos se callan. Pablo se aparta de la Condesa. Pasado algún tiem­po, ésta trata de averiguar la causa del silencio de ellos, y llega a descubrir la existencia de la escritura.

Roberto y el criado de Pablo engañan a los otros socios, fin­giendo que el deudor va a pagar; y Roberto les compra su parte: la Condesa da esperan­zas ambiguas de matrimonio a Roberto, que tiene cartas que demuestran la honradez de la Condesa; y cuando anuncia que se va a casar con ella, el escribano declara que la deuda está cancelada en el plazo legal, y la Condesa le dice, con gran ironía, que a ella le conviene más Pablo, por ser más rico y porque lo ama: «Vivirás en calma/si lle­gas a comprender/que ese afán de enrique­cer/el cuerpo a costa del alma,/es universal veneno/de la conciencia del hombre./que nos tapa con el nombre/de negocio, tanto ciento».

C. Conde