El Talismán, Walter Scott

[The Talisman]. Novela de Walter Scott (1771-1832), publicada en 1825, en la serie de Cuentos de los Cru­zados [Tales of the Crusaders].

Las disen­siones destrozan el ejército cruzado acam­pado en Tierra Santa, bajo la guía de Ri­cardo Corazón de León; los otros jefes son Felipe de Francia, el duque de Austria, el marqués de Monferrato y el Gran Maestre de los Templarios. Un pobre pero gallardo caballero escocés, conocido con el nombre de Kenneth o el Caballero Leopardo, se siente animado por la estimación, corres­pondida, hacia un emir sarraceno con el que sostuvo una pelea que acabó indecisa. Este encuentro tiene para sir Kenneth las consecuencias más afortunadas. Pero, pronto se encuentra en una difícil situación. Se le encomienda la custodia del estandarte inglés durante la noche, mas a poco es relevado de su misión por una misiva fingida de Edith Plantagenet, a la que él ama; la autora del engaño es la reina Berengaria, esposa de Ricardo.

Durante su breve ausen­cia es herido su fiel galgo y desgarrado el estandarte. De la pena capital ordenada por Ricardo le salva un médico sarraceno, que no es en realidad sino el propio emir: ambos son simulaciones de Saladino. El falso médico interviene y logra llevarse a sir Kenneth como esclavo. Tratado digna­mente por Saladino, vuelve a enviarlo a Ricardo bajo las vestiduras de un criado moro, y lo salva de un asesinato. Descubre Ricardo el disfraz de Kenneth y le permite buscar a quien ultrajó la bandera e hirió al galgo. Mientras los príncipes cristianos y sus tropas desfilan ante el estandarte enarbolado, el galgo se lanza contra Conrado (Conrade) de Monferrato y le hace caer del caballo. Se prepara un duelo y Kenneth hiere al monferrino, que se descubre es el príncipe David de Escocia. Con ello queda salvado el obstáculo — originado por su modesto origen — que se oponía a su unión con Edith Plantagenet.

El talismán del título es el amuleto con el que Saladino cura a Ricardo; efectivamente, la familia Lockhart (a la que pertenecía el yerno de Walter Scott) poseía un amuleto (el «Lee-penny») traído de una cruzada por sir Simón Lock­hart. Aunque escrito en una época de sin­sabores, El Talismán posee escenas anima­das y pintorescas descripciones de Palestina, y está desarrollado en el mejor estilo de Scott; el hecho de que el protagonista sea un escocés debió hacerle más agradable su cometido; pero éste no pasó de un deber, impuesto por la necesidad de obtener una ganancia inmediata, como toda la produc­ción postrera de Scott. Esta novela propor­cionó el argumento para una ópera del mismo título, de G. Pacini (1796-1867), estrenada en 1829, así como de una adapta­ción cinematográfica americana que lleva por título Ricardo Corazón de León. [Trad. española bajo el título El talismán o Ricardo de Palestina (Barcelona, 1826), varias veces reimpresa].

M. Praz