[Monsieur Nicolás ou Le coeur humain dévoilé]. Memorias autobiográficas de Nicolas-Edme Restif de la Bretonne (1734-1806), publicadas en diecisiete partes, de 1794 a 1797. El autor, fecundísimo novelista erótico, a menudo desigual en la proclamación de la libertad de la naturaleza y de los derechos del amor, se expresa con una vivacidad completamente instintiva al narrar sus propias aventuras.
Desde los primeros años experimentó la seducción femenina: desde las primeras caricias de las institutrices hasta las amistades de infancia. Seducido por la belleza femenina, sigue sin freno la inclinación de su temperamento, y en vano trata de excusarse señalando la corrupción ce la ciudad donde vive — Auxerre — o la ma la educación que le dieron sus padres en su juventud. Seducido por una joven segadora, Nannette, no se contiene ya en las nuevas conquistas y pasa de aventura en aventura, hasta que, desfigurado por la viruela, llega a París, conoce nuevos amores, aun siendo un muchacho inclinado a las prácticas de la Iglesia. Finalmente se abre para él la época libre de las pasiones y proezas amorosas: como verdadero libertino, Nicolás va de locura en locura. Pero en vano desea a la hermosa Juanita: ella será el sueño insatisfecho de toda su vida. Nicolás se casa al fin con una joven corrompida que le hace la vida imposible. Nuevas aventuras amatorias tratan de hacerle olvidar las amarguras conyugales, pero su conducta licenciosa sólo sirve para que aumenten sus inquietudes y enfermedades.
La inspiración más inmediata le lleva a describir las experiencias de su vida y así puede evocar los momentos felices de sus años de juventud tanto en el Campesino pervertido (v.) como en sus demás obras. Diversas aventuras terminan las memorias en forma más bien fatigosa e incierta. La obra fue en general considerada como un documento de historia de costumbres y un ejemplo de la actitud adoptada por un escritor a menudo malsano y cenagoso en su misma creación. Por ello incluso en este Señor Nicolás le falta siempre algo a Restif, escritor demasiado aficionado a la capciosidad de su asunto y del documento histórico: por ejemplo, el acento sutilmente psicológico que reproduce en toda su movilidad la finura de la entrega a la naturaleza y a su «voz incontenible».
C. Cordié

