El Fin de Poynton, Henry James

[The Spoils of Poynton]. Novela del escritor norteameri­cano Henry James (1843-1916), publicada en 1896, que nos presenta personajes y am­bientes ingleses. La señora Gereth, que ha pasado su vida viajando por el mundo con su marido, en busca de objetos de arte con los que adornar Poynton Hall, su princi­pesca morada, se da cuenta al morir su marido de que sus fatigas han sido inúti­les, puesto que el heredero del castillo es su hijo Owen, que, a diferencia de sus pa­dres, no da ninguna importancia a estos objetos. Preocupada por el final al que Poynton Hall parece fatalmente destinado, la señora Gereth piensa en encontrar para su hijo una mujer que sepa apreciar los tesoros que él no aprecia, y cree haberla encontrado en Fleda Vetch, muchacha ame­ricana, cuya inteligencia y sensibilidad la han impresionado de manera favorable. Pero Owen, encantado por las gracias de Mona Brigstock, rica, pero vulgar, se promete con ella, a pesar de que su madre intenta en vano hacerle apreciar a Fleda. Ésta, por su parte, se siente sojuzgada por la sen­cillez y la honestidad de Owen, que, sin darse cuenta, se enamora poco a poco de ella, tan infinitamente superior a su novia. Entretanto, desesperada por el hecho de que los bellos objetos que con tanto cariño re­cogió acaben en las ávidas manos de Mona, que los aprecia tan sólo por el dinero que representan, la señora Gereth manda pedir a su hijo, por medio de Fleda, que le per­mita llevarse de Poynton unas pocas cosas de su personal propiedad.

Owen consiente y deja libre a su madre para elegir; ésta aprovecha la situación y se lleva lo mejor. Mona se enfurece y amenaza romper sus relaciones con Owen; y cuando Fleda pro­cura consolar al joven, prometiéndole que intentará convencer a su madre para que devuelva lo que indebidamente se ha llevado, éste casi le contesta que, si Mona rom­piera su compromiso con él, no se afligiría demasiado. En efecto, Owen, atormentado por Mona con imposiciones y exigencias de todo orden, ha acabado enamorándose de Fleda. Intuyéndolo y convencida de haber ganado la partida, la señora Gereth decide devolver a Poynton sus tesoros: pero la pri­sa lo estropea todo. En efecto, al enterarse de que todo ha vuelto a Poynton, Mona, que sigue siendo la novia oficial, hace valer sus derechos, mientras un excesivo escrú­pulo de honradez impide a Fleda luchar por su amor. Se retira de la escena y Owen, aunque ahora ya no ama a Mona, se ve obligado a casarse con ella. Pero un incen­dio destruye finalmente Poynton Hall y to­dos sus tesoros, objeto de tan numerosas contiendas. The Spoils of Poynton ocupa un lugar eminente en la obra de Henry Ja­mes. El autor, que al principio había escri­to con este argumento un cuento, llegó a considerarla una de sus mejores novelas, persuadido de haber casi alcanzado con ella aquel ideal de perfección por el que lucha­ba desde hacía mucho tiempo. Con este libro, James volvió a la literatura narra­tiva después de la experiencia del teatro, y al mismo tiempo alcanzó un punto impor­tante de su carrera artística: comenzó la serie de las novelas introspectivas, su úl­tima actitud literaria.

C. Linati