The Unknown Eros]. Recopilación de odas del poeta inglés publicada en 1877. El autor, que en el Ángel de la casa (v.) había cantado el amor terrenal sublimado por la consagración sacramental, se dirige ahora al amor de Dios por los hombres.
El mito griego de Amor y Psiquis (v.) es recogido alegóricamente. Dios, «el Esposo de los cielos», persigue, eternamente enamorado, al alma, que no puede eludirle. El concepto místico que impregna esta obra puede compararse al no menos eficaz, aunque presentado bajo una representación completamente diferente que inspiró a Francis Thompson la poesía El lebrel del cielo (v.). Sobre la diferencia que hay entre las dos obras principales de Patmore, Charles du Bos advierte : «En la obra poética de Patmore, mientras el Ángel de la casa corresponde a la perfección de la campiña inglesa, la amplia casa con las ventanas abiertas sobre el «lawn», donde padres e hijos disfrutan la libertad de la felicidad, las odas a Eros desconocido pueden ser representadas por la bóveda nocturna, donde lentamente, una después de otra, surgen las estrellas, primero cada una solitaria, luego todas juntas, cada vez más numerosas y al fin hormigueantes».
En realidad, en Eros desconocido el poeta parece admitir como imposible la reconciliación, intentada en la obra precedente, entre la propia mística y la burguesía del ambiente Victoriano, y busca una evasión, inspirándose en los poetas barrocos. Esta diversidad aparece también en la forma, pues la regularidad, la sencillez de las poesías que componían la primera obra, están transformadas aquí, superadas con la novedad y atrevimiento de metros y concepciones. Para comprender estas últimas es necesario referirse a las fuentes del poeta que son, además de la Sagrada Escritura y el comentario de los Santos Padres a la misma (especialmente San Bernardo), además de los místicos y escritores devotos pertenecientes a los siglos más diversos (como Santo Tomás de Aquino, San Juan de la Cruz y San Francisco de Sales), los poetas religiosos ingleses de la escuela de John Donne, los «metafísicos». Patmore, además, recuerda a los antiguos poetas místicos ingleses, y se siente fuertemente atraído también por la poesía creada por el movimiento de Oxford.
A. Castelli

