El dios sepultado, Hermann Stehr

[Der begrabene Gott]. Novela publicada en 1905. María, joven sirvienta vigorosa y activa, sueña un hermo­sísimo porvenir. Pero encuentra a Exner, el hombre del pie lisiado, el cual se con­vierte en su destino. Al principio, ella lo rehúye; pero, finalmente, para su ruina, se casa con él. Exner es un hombre ambicioso, sin fe, que destruye todo lo que hay en ella, las fuerzas, la energía, y destruye también aquel Dios en quien ella querría refugiarse.

No le queda más que un ancla de salvación: la maternidad; y en aquel hijo próximo a nacer ella lo confía todo: vivirá y trabajará para él. Pero nace una criatura desgraciada, un anormal. Entonces, María, se siente abandonada por la Provi­dencia; ya no le es posible comprender a un Dios que la ha ligado a aquel hombre del pie de plomo; Dios no se le aparece más que bajo el aspecto de un verdugo. Dios queda sepultado en su conciencia. Per­dida la razón, prende fuego a su casa y entre las llamas se oye su voz que canta una canción de cuna al hijo ya muerto. Stehr se encuentra en la línea de desarrollo de la novela alemana que, partiendo de Conradi, intenta enlazar también con la buena tradición realista ochocentista. Como en otras obras del mismo autor el motivo fundamental es el deseo y el desengaño vistos a través del destino de una mujer.

B. Allason