Dios nos libre de los Orsenigo, Vittorio Imbriani

[Dio ne scampi dagli Orsenigo]. Novela publicada en 1876. Doña Almerinda – Ruglia-Scielzo, que por vocación sería una mujer honesta, una buena madre y una óptima ama de casa, ha cometido el error de tomar un aman­te, en la persona del joven capitán Maurizio Della Morte, pero no obtiene más que inquietudes y remordimientos, hasta el día en que una amiga milanesa, Radegonda Salmoiraghi, de soltera Orsenigo, la ayuda a librarse de él. Radegonda, espíritu jovial y sereno, que al realizar esta obra piadosa entra en contacto con la pasión ajena, que encuentra «vertiginosamente atrayente», sufre una verdadera metamor­fosis: poco después la vemos abandonar su casa, la hija y el marido .para convertirse en amante de Maurizio.

Éste, más que amarla la soporta, se cansa pronto de ella, a pesar de las incesantes pruebas de amor, de generosidad y delicadeza que ella le prodiga, y repite rabiosamente un prover­bio comasco: «Che Dio te scampi e libere de purés, de bordocch e de formigh; e de la razza di Orsenig». Tan evidente es la se­veridad con que trata a la mujer, que un necio compañero de juego se atreve a ofre­erle dinero para que la ceda a otro. Tiene lugar un duelo, en el que Maurizio lleva la peor parte. Radegonda le cura con redo­blada pasión, creyendo que se ha batido por defender el nombre de ella. Y el des­graciado se encuentra, después de largos sufrimientos, manco, enfermo y con su cadena remachada por la gratitud. De acuerdo con el gusto del autor, la novela se halla sembrada de alusiones satíricas y de rasgos cómicos, que llegan a veces a producir fastidio. Y es todavía más molesto el tono misógino de la novela, sostenido por un humorismo no siempre feliz.

E. Ceva Valla