[Der blinde Geronimo und sein Bruder]. Esta breve novelita es, quizá, la obra maestra de Arthur Schnitzler (1862-1931), pues el rayo de bondad humana que la llena, reconcilia al autor con la simpatía negada a sus obras de desconsolado y negro pesimismo, como Teresa (v.) y La señorita Elsa (v.). Jerónimo y Carlos son hermanos, hijos de un pequeño propietario rural. Cuando niños, jugando con el arco, Carlos dejó ciego a Jerónimo. Desde entonces vive para el desgraciado, le enseña a cantar y a tocar la guitarra; a la muerte de su padre acompaña al hermano por las tierras de Valtellina y la llanura próxima, donde Jerónimo canta y toca en las posadas y cafés. Viven así y el recíproco afecto los sostiene y consuela. Pero un día la burla cruel de un semiloco lanza la desconfianza en el ánimo del ciego, quien llega a creer que Carlos le defrauda en sus ganancias. Para recobrar la confianza de su hermano y entregarle la moneda de oro que Jerónimo cree que le ha robado, Carlos roba efectivamente a dos forasteros. Pero cuando Carlos es detenido, Jerónimo lo comprende todo; el amor por su hermano renace de repente y vuelve a encontrar el Tínico bien de su vida. Finura psicológica, manejo feliz de los caracteres, breves cuadros de vida en las pequeñas posadas del Stelvio, todo concurre a conferir al breve cuento una fuerza y vitalidad sugestivas.
B. Allason

