El Abuelo Joco Mira…, Iván Vázov

[Dedo joco gleda…]. Es la mejor y más popular novela del escritor búlgaro Iván Vázov (1850- 1921) publicada en 1917. Es un cuadro de carácter patriótico, realista y romántico al mismo tiempo. Joco es un pobre viejo que se ha quedado ciego durante la domina­ción otomana. Entre las tinieblas de su ce­guera se cumplen los grandes destinos de su patria con la liberación de Bulgaria. El corazón del abuelo Joco rebosa de felici­dad, y su fantasía se afana, con la ayuda de los sentidos que le quedan, el oído, el tacto, en suplir la falta de la vista y forjar así en su mente una visión de la nueva Bul­garia: el pobre anciano interroga a los veci­nos, palpa ansioso los galones de los pri­meros soldados búlgaros, presta oído al ruido de los picos destinados a abrir nue­vas carreteras. Y cuando se entera de la asombrosa noticia de que unos ingenieros búlgaros se disponen a realizar lo que un imperio tan poderoso como el turco no ha­bía conseguido nunca hacer, es decir, cons­truir entre las abruptas gargantas balcá­nicas una línea férrea, su entusiasmo no conoce límites. Durante horas y horas tien­de su oído, extático, hacia el rumor del trabajo: al fin el ferrocarril comienza a funcionar y el abuelo Joco se dirige todos los días a una peña situada sobre una ver­tiente por la que discurre el tortuoso Iskár, a lo largo de cuyas orillas corre resoplando el tren, para escuchar el silbido de la lo­comotora, el ajetreo de los émbolos, el es­truendo de las ruedas, y saluda conmovido y orgulloso, sombrero en mano, a la nueva Bulgaria. Una tarde Joco no regresa a casa. A la mañana siguiente su hijo lo encuentra muerto sobre su roca, con el sombrero en la mano. Joco ha expirado saludando a la nueva Bulgaria. Trad. italiana de Enrique Damiani en el volumen Cuore búlgaro (Roma, 1925).

E. Damiani