Égloga de la conjuración, Ludovico Ariosto

[Egloga della congiura]. Famosa égloga en lengua vulgar ins­pirada en la conjuración de Julio y Fe­rrante de Este contra los hermanos Alfonso e Hipólito (1506). De una forma clásica e inspirada en las Bucólicas de Virgilio (v.), Tirsis y Melibeo hablan, alegóricamente, de la conjuración y del espanto que provoca en los hombres la criminal tentativa. Julio (llamado Jola, en la fábula) es más culpa­ble que el otro conjurado (Fereo) y está lleno de pensamientos y deseos malvados. Educado en el delito y el engaño trama, con la muerte de Alfonso la destrucción del pueblo. Pero los dioses son favorables al duque, los deseos del malvado no se cum­plen y los culpables caen en manos de la justicia.

Escrita bajo la violenta impresión de los acontecimientos, esta égloga fue in­terpretada como un acto de adulación hacia su señor; es cierto que en ésta no se tie­nen en cuenta los anteriores rigores de Hi­pólito, ni las crueldades de que fueron objeto los dos prisioneros en las mazmo­rras secretas del castillo ferrarés. Pero el poeta no se olvidó de invocar la clemen­cia del duque y de hablar de la piedad que debía ceder a la justicia hacia los dos con­denados a prisión perpetua: según las mis­mas palabras de la maga Melisa en una profecía sobre la casa de Este (Orlando Furioso, III, 62). Ariosto manifiesta, por el oscuro suceso, un interés polémico que trasciende del hecho en sí, e intenta elevarlo hacia una esfera superior de huma­nidad.

C. Cordié