Dramas filosóficos, Ernest Renán

[Drames philosophiques]. Colección de escritos dramáticos compuestos entre 1878 y 1886 y publicados en 1888. En una forma que no tiene ninguna «intención escénica», pero que quiere dar al diálogo la posibilidad de hacerse «apto para la exposición de ideas filosóficas», el escritor presenta cuatro variaciones de un estado de ánimo fundamental en él. es decir el de la libertad del espíritu frente a la historia contemporánea. En el «Calibán», tomando el argumento de la shakespeariana Tempestad (v.), lo concluye con una ironía sorprendente.

Próspero (v.)> duque de Mi­lán, gobierna con la ciencia y el idealismo, y Ariel (v.), espíritu del aire, a menudo invisible, le ayuda a gobernar el pueblo con músicas y encantos. Pero un día la muche­dumbre, guiada por el brutal Calibán (v.), especie de monstruo que tendría que estar agradecido a Próspero, echa al señor y pone en su lugar al mismo Calibán. Éste gobierna, intentando favorecer a los artistas y a los filósofos, y protege al mismo Próspero. Todo el mundo acepta, pero Ariel de repente (y es el símbolo de la libertad individual fren­te a la tiranía del pueblo) desaparece en el aire. Este drama tiene una especie de con­tinuación en «El agua dé Juventud» [«L’eau de Jouvence»].

Lejos de Calibán, con el que peleó, Próspero vive en la corte aviñonesa bajo el nombre de Arnaldo de Vilanova y descubre una esencia que puede dar la vida y la muerte. Perseguido por los enemigos de su descubrimiento, pero prote­gido por el Papa, Próspero se mata con su invento, poniendo de manifiesto nuevamen­te un diletantismo dulce y peligroso. En «El sacerdote de Nemi» [«Le Prétre de Némi»] el idealista Antistio [Antistius], en Alba Longa, prohíbe los sacrificios huma­nos en el templo de Diana, para inclinarse hacia una religión espiritual. Mal entendido por sus torpes partidarios, al estallar la guerra contra Roma, le tienen por cobarde y le mata un bandolero que restablece los ritos propiciatorios de una severa religión y un férreo amor hacia su tierra.

Un drama de amor en el tiempo de la Revolución, bas­tante complicado en su trama, en la exalta­ción de la nobleza de la mujer y de la dig­nidad de las acciones humanas, es «La aba­desa de Jouarre» [«L’Abbesse de Jouarre»]. Estos Dramas filosóficos representan en la obra de Renán la entrega a las formas de una evocación artística: por ello señalan claramente todo lo más genialmente crea­tivo que había en el escritor de la Vida de Jesús (v.). C. Cordié