Dramas de Andrónico, Lucio Livio Andrónico

[Tragoediae, Comoediae]. (270-200? a. de C.), además de traducir la Odisea de Homero (v.) en latín, dio a los romanos, en su lengua, las primeras tragedias y comedias griegas. De las tragedias poseemos nueve títulos: Aquiles [Achilles], Ayax [Aiax], Andrómeda [Andrómeda], El caballo troyano [Equus troianus], Dánae [Dancie], Egisto [Aegistus] Hermión [Hermiona], lno [Ino], Tereo [Tereus], y unos cuarenta fragmentos. Por lo general, la producción trágica de Andrónico está inspirada en los argumentos de aquel ciclo troyano que, por estar relacionado a través de Eneas con la historia de Alba y de Roma, despertaba mayor interés sobre el público latino.

Más independientes y originales que la Odisea, estas tragedias se hacen eco, a veces tradu­ciendo, a veces adaptando, de los temas preferidos por los grandes trágicos áticos. Las comedias de Andrónico son las primeras comedias romanas «paliadas», así llamadas por el palio, prenda griega que vestía el actor. Llevaban títulos burlescos, inspirados en sobrenombres: El patizambo [Vargrus] y El espadín [Gladiolus], dado este último a un tipo de soldado jactancioso. El tema del soldado matasiete se hallaba ya en la co­media nueva de Menandro, Filemón y Difilo, pero a Andrónico cabe el mérito de haber introducido en Roma a este perso­naje, inmortalizado por Plauto con Pirgopolinice en el Miles gloriosus (v.) y por Terencio con Trasón en el Eunuco (v.). F. Della Corte