Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez

Desde las primeras líneas del relato ya se sabe que el protagonista principal, San­tiago Nasar, va a morir de forma violenta y que toda la novela no será más que la recreación de las últimas ho­ras que precedieron a su muerte. En el fulgor de un ama­necer tropical, tras una boda como nunca antes se había visto en el pueblo y después de la frustrada visita de un alto dignatario de la Iglesia, el novio y su hermano de­ciden matar a Santiago al enterarse que ha mantenido re­laciones sexuales con la joven esposa.

Lo terrible, lo ab­surdo y lo trágico de la historia es que el narrador con­tinuamente advierte al lector de que los asesinos no quie­ren matar a Santiago aunque saben que deben hacerlo, que toda la población sabe que se va a producir el cri­men y, aunque desean impedirlo, no lo hacen y que es Santiago Nasar el único que no sabe el porvenir inme­diato que le aguarda.