Novela de Prosper Mérimée (1803-1870), publicada en 1840. Orso delia Hebbia, teniente del ejército napoleónico, regresa, después de Waterloo, a su Córcega, de donde partió muchacho. Dos años antes su padre había sido asesinado, se decía en el país, por uno de los Barricini, familia enemiga suya; pero la vida y la educación continental, debilitaron en el joven el sentido de la «vendetta», de modo que creía la explicación oficial del delito, según la cual los Barricini eran considerados inocentes. Pero el aire de la isla, de su pueblo, Pietranera, y más que nada el espíritu cerrado y ardiente de su hermana Colomba, que le esperaba para cumplir el sagrado deber, resucitan en él la profunda pasión. El prefecto de Ajaccio, procurando reconciliar las dos familias, aporta una prueba que a los ojos de la muchacha aparece como un nuevo fraude preparado por sus enemigos; así Orso no duda más y la guerra estalla de nuevo entre ambas familias. Saliendo al campo abierto, los jóvenes hermanos Barricini, emboscados, disparan contra él: herido, responde inmediatamente con dos tiros y los mata a ambos. Luego se refugia en el monte, junto a dos bandidos conocidos suyos; allí se le reúnen su hermana y una joven inglesa, miss Nevil, llegada a Pietranera y ya enamorada de Orso, que le hace transportar a su casa en un caballo.
Los soldados que van en busca del bandido detienen en cambio a las dos jóvenes, pronto liberadas por el prefecto. Orso, curado y absuelto, se casa con miss Nevil y abandona la isla, llevándose a su hermana. El viejo Barricini queda derrotado e idiotizado por la muerte de sus hijos. La novela, con su perfecta construcción, es casi una tragedia, con las pasiones ancestrales que forman a su alrededor una atmósfera digna, las figuras austeras de los indígenas, de los bandidos, y la de Colomba, que se yergue fiera y pura, virgen consagrada a la venganza. La redacción es sencilla, firme, de alto valor literario. El autor se mantiene lejano, superior, pero no del todo indiferente a su obra, por su atento cuidado artístico. Quizás el único defecto de esta obra maestra sean las figurillas convencionales de la joven inglesa y de su padre.
V. Lugli
* Extraídas de la novela de Mérimée se compusieron las siguientes óperas: Colomba de Alexander Campbell Mackenzie (1847- 1935), Londres, 1883; Colomba de Vittorio Radeglia, Milán, 1887; Colomba de Henri Paul Büsser (nacido en 1872), París, 1920; Colomba de Nicolás van Westerhout (1862- 1898), Nápoles, 1923.

