Canciones de Goethe

[Lieder]. Colec­ción de poemas de Wolfgang Goethe (1749- 1832), que contiene las piezas publicadas por primera vez en Leipzig en 1770 y otras posteriores que forman parte del volumen Poesías (v.). De las primeras, aparecidas bajo el título de Nuevas canciones puestas en melodía por Bernhard Theodor Breitkopft, se publican en este volumen, entre otras, «La hermosa noche», «Noche nupcial», «La felicidad de la lontananza», «A la lu­na», «La mariposa». Representan la obra juvenil del poeta de Weimar. Si para el público podrá permanecer oculta la poten­cia literaria ya contenida en aquella forma amanerada de la moda de su tiempo, y que el todavía tímido jovencito no había tenido fuerza para romper, con todo, el alma de poeta estaba ya toda sacudida por esa potencia. Desde el comienzo, el poeti­zar fue para Goethe una necesidad, como él mismo hubo de decirlo en Poesía y Ver­dad (v.), de liberarse «en una canción, en un epigrama, en una rima cualquiera, de lo que le atormentaba» íntimamente. En efecto, desde Goethe comienza a existir la nueva moderna poesía alemana. Klopstock fue el primero que comenzó a vivir la emoción poética y a hacer poesía de libre y espontánea inspiración, pero su emoción, en su mayor parte religiosa y sentimental, más que verdadera palpitación de vida, era una mantenida abstracción. En estas primeras poesías de Goethe ad­vertimos por primera vez la «concreta realidad de la vida humana hacerse ritmo y melodía».

La naturaleza no es cuadro o escenario descrito con cuidado, sino que entra a formar parte de toda la experien­cia vital del poeta: el hombre hace can­tar a la naturaleza y le da vida, aque­lla naturaleza, de la cual él mismo forma parte, y de la que goza. Entre las poe­sías amorosas, serena y humana, está la «Felicidad de la lejanía», en la cual, des­pués de un día pasado con la amada, el amante goza, por la noche, de su imagen, sintiendo crecer dentro de sí, en su fanta­sía, la alegría que es más verdadera que la realidad concreta, porque es revivida y embellecida por la fantasía del poeta. Aquí ya vibra el espíritu de Poesía y Verdad. Las poesías posteriores, que forman parte de este volumen, comprenden una dedicada a Lottchen, una a Carlotte Buff, una a su futura esposa Cristina Vulpius, y otras a Friederike Brion, de fechas diferentes y no ordenadas cronológicamente. Entre las más conocidas: «Bienvenida y despe­dida», ya publicada en el «Iris» de Jacobi en 1775, en la cual el poeta describe o, mejor dicho, revive una carrera a caballo de Estrasburgo a Sesenheim para ver a Friederike Brion, célebre cabalgada de la cual vuelve a hablar en el libro XI de Poesía y Verdad; y «Canción de mayo», him­no gozoso a la naturaleza. En todos los poe­mas posteriores a 1770, después de conocer a Herder, se introduce un nuevo espíritu animador, renovado y acrecentado por el mundo de Ossian y de Shakespeare.

G. Federici Ajroldi