Brisas del Ática, Jorge Viziinós

Poesías varias, del griego Jorge Viziinós (1849- 1896), publicadas en Londres, en 1884. La lírica de Viziinós marca una fase de tran­sición entre la escuela de los puristas faná­ticos, de la que él mismo procede y la nueva escuela ateniense, en cierto modo anuncia­da y anticipada por él. Su temperamento poético oscila entre lo viejo y lo nuevo, entre la lengua de los puristas y la lengua vulgar de los cantos populares; pero, de todos modos,’ siente las exigencias de una poesía más moderna. La lírica está repre­sentada en las series por cancioncillas li­geras, ya irónicas, ya sentimentales, a la manera de Heine («El sueño», «A la luna», «Denuncia», «La muchacha olvidada»), y por un grupo de poesías didácticas que tienen el tono desenvuelto de las fábulas y los apólogos («Los montes y las olas», «La vida», «Los miembros del cuerpo», «Las es­taciones», «El murciélago»). Viziinós es me­jor poeta en las poesías de tono narrativo, trazadas sobre el modelo de la balada ro­mántica. Se inspira casi siempre en el folklore griego. Cuenta la fundación de la iglesia de Santa Sofía, el hallazgo de la Cruz por Santa Elena, la leyenda de los peces de Balukli, la del último Paleólogo, que no ha muerto, sino que espera, espada al cinto, al ángel que ha de despertarle. Verdaderos cuentos populares narrados en verso son: «La paja del compadre, o bien, la vía Láctea» (de origen corfiota), «Sofiano», en la que reelabora el motivo del casto José «La albahaca», con la recordada le­yenda del hallazgo de la Cruz, y por fin, «La torre de la Muchacha» y «La madre de los Siete», que narran la primera, una deli­cada leyenda bizantina, y la otra, un epi­sodio de la guerra rusoturca de 1878.

B. Lavagnini