[Chaméca em flor]. Colección de cincuenta y seis sonetos de la poetisa portuguesa Florbela Esparga (1894- 1930). La edición original, aparecida postuma en enero de 1931, alcanzó tan clamoroso éxito que se agotó en una semana. Con breve intervalo apareció una segunda aumentada con treinta y tres sonetos, hallados entre los papeles de la escritora y que se añadieron con el nombre de Reliquias. Si en los dos volúmenes anteriormente publicados, Tristezas [Livro de Magdas] y Sor Melancolía [Soror Saudade], insistió en poner de relieve el lado doloroso de su vida, en éste, que podríamos llamar el canto del renacimiento (y que es su obra maestra), exalta la alegría de la vida y la pasión del amor: «Eu quero amar, amar perdidamente…», y se compara a un jardín alucinante de Granada, o a un rosal lleno de flores. El alma se ha abierto a la esperanza y a la alegría, como los brezales de su país natal (el Alemtejo) se cubren de flores en primavera. Sin embargo, no faltan algunas notas tristes: nostálgicos deseos de gloria que la poetisa cree merecer; melancolías de crepúsculo entre las que se dibujan sombras de ensueño; recuerdos de lutos domésticos que dejan en el alma huellas imborrables, y una vaga aspiración a la muerte, como hada benéfica que abre las puertas encantadas de los sueños. Pero en todos estos sonetos, es tan vivo y tan sincero el acento de la pasión, que la obra destaca entre las producciones poéticas contemporáneas y supera a la de toda la poesía femenina portuguesa del siglo pasado.
G. Battelli

