Bienvenido Mayo, Angiolo Poliziano

[Ben venga mag gio]. Canto en alegres heptasílabos de Angiolo Poliziano (1454-1494). Imagen de una fiesta es una embriaguez de naturaleza y de juventud. Los corazones están sometidos a una sola ley: amar y ser amados. Sobre la tierra cubierta de flores, los amantes «…se han armado / para prender a las donce­llas: / se rinden las hermosas / a sus ena­morados» […si sono armati / per prender le donzelle: / si arrendano belle / ai loro innamorati»]. Entre los que se arman apa­rece de improviso una esbelta figura de adolescente: «Amor viene riendo / con ro­sas y lirios en la cabeza» [«Amor ne vien riendo / con rose e gigli in testa»]. Es el dios a cuyos mandatos todos obedecen gozo­sos. Del canto entero, se desprende un grito que refuerza todas las estrofas: mayo, mayo. [Trad. castellana de J. Farrán y Ma­yoral. Barcelona, 1940].

F. Pastonchi

Se nota en él la fina elegancia de un hom­bre que todo cuanto toca lo convierte en oro, junto con la perspicacia que le hace accesible hasta a las clases incultas. (De Sanctis)

En las baladas de Micer Angelo Poliziano la levadura de la representación del mundo como escenario es aportada por cierto ade­mán de juego travieso entre el sol que da en una plaza de un lugar lleno de cintas y cantos. (M. Bontempelli)