Baladas y Sonetos de D. G. Rossetti

[Ballads and Sonnets]. Bajo este título el poeta y pintor inglés, de origen italiano, Dante Gabriel Rossetti (1828-1882) publicó en 1881, poco antes de su muerte, su se­gunda colección de poesías. El volumen se abre con tres baladas, que armonizan por tema, tono y lenguaje, con el espíritu prerrafaelista, del cual Rossetti fue promotor, entendido como renacer del sentimiento medieval frente al clasicismo convencional. La primera, «Rose Mary», es la patética historia de una muchacha, cuyo novio está amenazado por un peligro mortal; ella sola­mente podía salvarle, leyendo en una má­gica joya, el berilo, dónde se esconde la trampa; pero el berilo revela la verdad so­lamente a los puros, y puesto que Rose Mary ha cedido al amor del caballero antes de las nupcias, espíritus infernales la enga­ñan, escondiéndole la verdad; matan al ca­ballero y Rose Mary muere, rompiendo con un golpe de espada el berilo, y destruyendo para siempre su hechizo malvado.

La se­gunda balada «El buque blanco» [The White Ship»], cuenta que, el 25 de noviembre de 1120, el hijo de Enrique I de Inglaterra partió con su séquito de Normandía para volver a su patria, sobre «el buque blanco» que ya había llevado a Guillermo el Con­quistador; el joven príncipe, amante de la crápula, emborracha a la tripulación, y el barco, mal conducido, choca contra un es­collo; todos los pasajeros mueren, menos un carnicero de Ruán, Berold, que sobre­vive para llevar la terrible noticia al rey, que desde aquel día no volvió a sonreír. En la tercera balada «La tragedia del rey» [«The King’s tragedy»], Catherine Douglas, llamada Kate Barlass («muchacha de la barra»), cuenta que el rey de Escocia, Jacobo I, fue traicionado y muerto, en febre­ro de 1137, durante una fiesta en la Charterhouse de Perth, y que ella, que era en­tonces dama de la reina, había procurado en vano salvarle, introduciendo su brazo, como una barra, en las argollas de la puer­ta, para retardar la entrada de los sicarios y para que el rey pudiese esconderse. Sigue, con algunas variantes, la colección de so­netos juveniles la Casa de la vida (v.), ya publicada en el precedente volumen de poe­sías del 1870; y la colección se cierra con algunas poesías líricas, entre las cuales las más destacadas son «Ay de mí, hace tanto tiempo» [«Alas, so long»], poesía de amor, llena de añoranza por la juventud pasada, y «Los límites de la nube» [«The Cloud Confines»], que es quizás el máximo esfuer­zo de Rossetti en el campo de la poesía filosófica y contemplativa, en la cual el poe­ta toca el misterio impenetrable de la vida y del tiempo.

Pero lo mejor son las tres baladas. En ellas, Rossetti, poeta esencial­mente pictórico, revela su capacidad de evocación hasta identificarse con el espí­ritu de otra época, refugiándose entre hom­bres y mujeres del pasado; no hay en ellas el medievalismo artificial, basado sobre unos pocos arcaísmos de lenguaje y de me­tro, que encontramos en algunos de sus imitadores; el sentido de la época se refleja en el espíritu del poeta moderno; y de esto nace la maravilla de misterio sobrenatural de «Rose Mary» y la atmósfera de verdad poética que vive con fuerza dramática en «La tragedia del Rey». Trads. italianas de A. Agresti (Florencia, 1889), y de F. Gar- garo, en La rosa nel vento (Cittá de Castello, 1935).

A. Prospero Marchesini