Bajo el Yugo, Iván Vázov

[Pod igoto]. Es la más importante y más popular novela búlgara, de Iván Vázov (1850-1921), publicada en 1888. Sobre el fondo de la fracasada tenta­tiva insurreccional búlgara de 1876, el autor construye una trama fantástica, que se basa en las aventuras de un héroe imaginario, idealización de tantos patriotas de la época, en torno al cual se mueve una multitud de personajes a menudo psicológicamente ve­rídicos. Iván Pralic, escapado de la cárcel turca de Djarbekir, ha cambiado su nom­bre por el de Bojeo Ognjánov (v.) y bajo éste despliega en el pueblo de Bélaéerkva su intensa organización revolucionaria con­tra el yugo otomano. Le sostiene en la titánica empresa el amor de Rada (v.), mu­chacha idealmente cándida y virtuosa, que idolatra en él al héroe. Insidias, persecu­ciones, intrigas, traiciones, denuncias, mal­entendidos, huidas, conflictos, animan el interés novelesco y romántico de la trama. Una siniestra figura de renegado, Stépcov, vendido al opresor, mueve los hilos de la acción contra Ognjánov, quien consigue va­rias veces librarse casi milagrosamente de la captura y persevera con indestructible fe en su acción, hasta el lamentable fracaso de la insurrección, fácilmente sofocada en sangre por la gran superioridad numérica de las fuerzas otomanas. Ognjánov y su fiel amigo Sokolov consiguen salvarse, pero, perdida ya la causa, abandonados y perse­guidos, refugiados junto con Rada (de quien una injusta sospecha había alejado momentáneamente a Ognjánov), en un vie­jo molino, son descubiertos y sitiados por los turcos y después de una sangrienta lu­cha, caen los tres heroica y románticamen­te, con la fe de la resurrección de la patria en el corazón. La novela, escrita a los pocos años de la liberación de Bulgaria, es una obra realista y romántica al mismo tiem­po, dictada al autor por los recuerdos pró­ximos de una vida pasada en los momentos fatídicos de la resurrección nacional y del mismo sentimiento de amor patrio, del que está llena toda la literatura búlgara del Resurgimiento. Refundida por Vázov en forma de drama, fue representada y sigue haciéndose en los escenarios búlgaros. [Tra­ducción de S. Neikov y J. A. Zúñiga (Bar­celona, 1949)].

E. Damiani