Autobiografía de Roosevelt

[An Autobiography]. En el notable conjunto de la obra del norteamericano Theodore Roose­velt (1858-1919), esta Autobiografía, edita­da en Nueva York en 1913, ocupa un puesto destacado, porque en ella se ha extendido el autor en una interpretación íntima, sub­jetiva y familiar, de su actividad y de sus éxitos. En sus propios orígenes (nació de padre nordista, en tanto que su madre provenía de los estados del Sur) parece que ve el autor representada su propia misión, consistente en completar la fusión política y espiritual de los Estados tras la crisis ma­terial y moral de la Guerra Civil, fijar y ampliar los ideales de la nación americana, imbuirle una energía consecuente y una fe en sí misma. Habla de su infancia, de los primeros estudios (en los que se reveló ya en seguida su inclinación por las cien­cias naturales), de los primeros viajes por América y Europa. Describe un período de vida transcurrido entre los «cow-boys» del Oeste todavía primitivo, y las primeras ex­periencias políticas.

Habla también de la guerra contra España, en la que militó como teniente coronel del regimiento de los Rough Riders, de su actividad como co­misario de policía de Nueva York, y des­pués como gobernador de este estado. Vice­presidente de la Unión con McKinley, le sucedió tras el asesinato de éste en septiem­bre de 1901; se presentó como candidato re­publicano a las elecciones presidenciales de 1904 y resultó elegido. Hay en el volu­men muchas páginas vivamente polémicas, contra tendencias, grupos e individuos lla­mados por sus nombres; a ciertos lectores europeos acostumbrados a formas políticas más sutiles e indirectas, puede sorprender la brusca violencia de ciertos ataques y acusaciones. «Idealismo aplicado» [applied idealism] es la fórmula cara a Roosevelt para sintetizar sus propias intenciones polí­ticas. Republicano, deplora que en su partido, tras la desaparición, a todo efecto práctico, de los federalistas, se hayan acogi­do éstos al lado de los puros conservadores ligándose a intereses materiales y mostrándose temerosos de todo lo nuevo; él entien­de el republicanismo como un radicalismo nacional, prudente, pero enérgico y pro­gresista. Son importantes los últimos capí­tulos, relativos a la política social, a las res­tricciones de la actividad de las sociedades anónimas, al sentar y extender de los po­deres del ejecutivo. Las dos fórmulas del «big stick» («bastón grueso») y del «square deal» (palabra difícil de traducir, algo pare­cido a «trato claro y equitativo») resumen, el radicalismo dinámico de Roosevelt, que anuncia e inicia los más vastos desarrollos históricos de nuestro siglo.

C. Pellizzi