Cuando Gertrude Stein (1874-1946), escritora contemporánea americana, escribió la historia de la vida de Alice Toklas, la amiga y secretaria que vivió con ella durante cerca de treinta años, se le hacía especialmente difícil abordar el tema de su propia vida. Pero le bastó centrar la atención en Miss Toklas, para lograr infundir a su autorretrato un carácter objetivo que lo reveló lleno de interés y originalidad. En puridad, el libro no es propiamente dicho una «autobiografía de Gertrude Stein» al pasar rápidamente por su infancia en París y Viena, por su juventud en California y por sus años de estudiante en el Este, donde fue una de las alumnas favoritas de William James, para sólo extenderse con largueza sobre su existencia en París, antes, durante y después de la guerra de 1914. La vida de Gertrude Stein, en esta época, es asimismo la vida artística y literaria de su tiempo: escritora ella misma, apasionada por la pintura y sus problemas, en posesión de una fortuna personal que le permite reunir con su hermano Leo, conocido crítico de arte, una importante colección de cuadros modernos, su estudio de la rué de Fleurus se convierte en el centro de atracción, adonde convergen artistas y escritores de París, América y otros lugares.
Amiga de Picasso, de Juan Gris, de Braque, de Matisse, de Apollinaire, de Rousseau y de Marie Laurencin, Gertrude Stein sufre profundamente el influjo de las ideas y gustos de unos y otros, e influye, a su vez, sobre los jóvenes, especialmente sobre los escritores — Sherwood Anderson y Hemingway deben mucho a sus experiencias sobre el lenguaje—; influencia incuestionable y poderosa que hay que admitir, sin, por ello, comulgar a ciegas con la opinión de la autora, que no vacila en considerarse como uno de los dos o tres genios de la época, y cabeza rectora de toda la literatura americana moderna. La Autobiografía de Alice Toklas, documento único sobre la vida artística y literaria de comienzos de siglo, no posee sólo un valor documental. La vigorosa personalidad de Gertrude Stein, su profunda sensibilidad, su humor y la agudeza de su juicio le comunican una vida intensa: el libro abunda en retratos, anécdotas y reflexiones, y está escrito con un estilo vivo, en su doble tendencia de buscar el ensimismamiento a la vez que el ritmo del lenguaje hablado, más sencillo aquí y más ágil que en sus restantes obras. Publicada en 1933, la obra constituyó un gran éxito, convirtiéndose rápidamente en un «best se- 11er», elegido por la «Literary Guild». En el año 1937, en la Autobiografía de todo el mundo [Everyone’s autobiography], G. Stein relata su regreso a los Estados Unidos y sus reacciones ante la vida y las gentes de su país, pero sin que los personajes ni la obra en sí tengan ya el interés de la Autobiografía de Alice Toklas.

