Anticlaudiano, Alain de L’Isle

[Anticlaudianus]. Poe­ma en más de seis mil hexámetros latinos, dividido en nueve libros, de Alain de L’Isle (Alanus ab Insulis, o de Lilla, 1128 aprox.- 1202); fue impreso muchas veces antes de la reciente edición de Wright. La obra (que seguimos en su edición veneciana de 1582) trata de los cuatro artífices del mundo: Dios, la Naturaleza, la Fortuna y el Vicio. La Naturaleza, después de haber establecido la formación del hombre excelente y per­fecto para debelar el mal del mundo, soli­cita de Dios el alma por medio de la Pru­dencia. Sobre el carro de los Sentidos esta potestad va luego por los diversos cielos; y se vale también de la ayuda de la Teo­logía y, hacia el Empíreo, de la ayuda de la Fe. El conocimiento de las obras virtuo­sas y excelsas queridas por Dios incita a un bien cada vez mayor, a medida que la alta mensajera y sus guías le conducen por la vasta armonía del universo. En fin, una «admirable visión» concluye en el éxtasis místico un viaje ultraterreno, que no in­útilmente se compara a las alegorías de la literatura medieval particularmente de la latina. Aunque la actitud del poeta para con su materia parece penetrada al mismo tiempo de motivos cristianos y clásicos, la obra — que tuvo glosadores y comentado­res — es un testimonio típico del humanis­mo francés de la época, por el interés que muestra hacia la personalidad humana y por su comprensión de todas las activida­des de la vida.

C. Cordié