Ángel Guerra, Benito Pérez Galdós

Novela en tres volú­menes de Benito Pérez Galdós (1843-1920). publicada en 1891. La muerte de su madre causa en Ángel Guerra una profunda crisis que la pérdida de la mujer había dejado latente en una exasperada actitud contra el destino y la sociedad. El joven abandona la vida libertina y las ideas extremistas y se dedica a su hija Ción que carece ya del calor de un afecto. La pequeña está con­fiada al cuidado de la joven institutriz Lo­renza que emplea en ella su piedad y su amor maternal. Y la proximidad de Lo­renza penetra lentamente en el ánimo rudo y violento de Ángel, que se siente natural­mente inclinado hacia el candor y la re­signación de la joven. Se separa de su amante Dulcenombre y se abandona al nue­vo sentimiento que todo lo purifica y eleva. Pero la muerte no le da tregua y se le lleva también a Ción. Ángel entonces siente que no puede llenar solo el vacío de su vida y pide a Lorenza que se case con él. Pero la joven ya ha madurado la llamada de la vida monástica y sólo por caridad cristiana y para completar su obra permite a Ángel que la siga a Toledo, donde ella, en el pe­ríodo del noviciado, pretende albergarse en casa de unos parientes.

Espiritualmente conducido por la joven, Ángel cree sentir también él la llamada de la vida religiosa y acuciado por Lorenza que es ya sor y continúa guiándole, decide inmediatamente fundar una nueva orden religiosa. Pero en su fuero interno se siente hijo de la ira y cuando los primos y el hermano de Dulce- nombre le hacen víctima de un robo, se rebela contra la infamia, les ataca y queda mortalmente herido. En los últimos instan­tes ve en la muerte la solución lógica de su existencia. Ante el confesor y Lorenza, llamada para asistirlo, confiesa otra vez su amor por la joven sor a quien había segui­do en el camino de bondad y de misticismo sólo para poder estar junto a ella, por lo que no es digno de la misión que hubieran querido confiarle y acepta la muerte. Por el justo equilibrio en que están colocadas realidad e imaginación y por la constancia del tono narrativo, Ángel Guerra es una de las mejores novelas de Galdós. El tema del sentimiento religioso, aun constituyendo el motivo conductor, no se convierte nunca en tesis y los personajes están captados en su concreta expresión de figuras vivas.

M. L. Bonelli