[Discorso sopra l’«Endimione» di Alessandro Guidi]. Ensayo crítico publicado en 1692. Es el primero de los escritos estéticos del autor de la Razón. poética (v.) y, posiblemente, el más feliz de los suyos: en él, para explicar la representación escénica de los amores de Diana y de Endimión, compuesta por su amigo Guidi (1650-1712), Gravina se remonta a los principios de la poesía y señala los errores a que llegó la crítica y la práctica del arte, por haberlos desconocido y haber seguido en cambio los minuciosos preceptos de los retóricos, ocupados en deducir de cualquier obra particular reglas generales para imponerlas a los poetas.
Si aquí, como en sus obras mayores, Gravina no logra determinar exactamente la idea que él presiente de la poesía como actividad fantástica, consigue, en cambio, demostrar la pobreza de la poesía italiana del siglo XVII, fruto del arbitrio, frente a la verdadera poesía, connatural al espíritu humano, y, mejor todavía, demoler las pretensiones de una crítica legisladora y clasificadora que en vano deseó reducir en sus esquemas «los diversos géneros de composición que el vario y continuo movimiento del ingenio humano puede producir de nuevo». Nos parece definitiva la página en donde niega la idea de «género» y declara que, a la obra poética, tan sólo se le debe preguntar si es o no poesía, sin importar el género al que pertenezca.
Es lástima que estos conceptos se presenten como premisa para la apología de una obra fría como el Endimión (v.), muy superior por el análisis delicado que de ella hace Gravina que por sí misma. Pero a Gravina y a sus contemporáneos les faltó, para desarrollar convenientemente los atisbos de la crítica nueva, la experiencia de la gran poesía, y con frecuencia tomaron por poesía de gran envergadura obras literariamente correctas pero carentes de aliento poético.
M. Fubini

