Discurso sobre el modo de escribir y mejorar la historia de España, Juan Pablo Forner

Esta curiosa obra del autor, más conocido por sus Exequias de la lengua castellana (v.) y otras obras de marcado tono polémico, par­ticipa también de este carácter, como diri­gida en cierto modo contra la Academia de la Historia. Entiende Forner que es ade­cuada a la labor colectiva la tarea de allegar documentos, facilitar por el estudio su consulta, indagar hechos concretos, disponer, en suma, el material histórico.

Pero estima que la verdadera misión del histo­riador, la de infundir espíritu en los datos obtenidos, reviviendo así el pasado, no es una colectividad, sino un hombre bien do­tado, quien debe realizarla. Reprueba, en consecuencia, la supresión del cargo de cro­nista y el traspaso de su función a la Academia. Examina después la estructura a que casi todas nuestras historias estaban reducidas, la de meros relatos de sucesos, preferentemente bélicos, sin intentar llegar a través de ellos al complejo de ideas y sentimientos de cada época, de que tales ocurrencias son sólo manifestaciones.

Con esto defiende también una mayor atención a las instituciones, usos y costumbres, esta­do cultural y cuanto constituye lo que hoy llamamos historia interna. Y, como gusta más de concretar que de perderse entre tópicos y generalidades, se fija en los su­cesivos períodos del pasado español para dilucidar qué es lo que en cada uno interesa más esclarecer. Aunque no siempre está Forner en lo justo — el ardor polémico le lleva, por ejemplo, a supervalorar la labor de los cronistas oficiales — el Discurso re­vela en general agudeza y sensatez, bien servidas por su erudición y dilatada medi­tación sobre los asuntos nacionales. Dice haberlo escrito a fines del reinado de Car­los III; no se publicó hasta 1816.

B. Sánchez Alonso