El Flautista de Hamelín. Cuento para Niños, Robert Browning

Cuento para niños [The Pied Piper of Hamelin. A Child’s Story]. Poema breve del inglés Robert Browning (1812-1889), publicado en 1845 en la recopilación Romances dramáti­cos [Dramatic Romances], El asunto está tomado de una antigua leyenda, conocida en varias versiones, que antaño se conside­raba basada en un acontecimiento realmen­te ocurrido en 1284: el nombre del flautista era conocido como Bunting. En general, la leyenda se enlaza con la Cruzada de los Inocentes, de 1212, cuando un chiquillo lla­mado Nicolás, de Colonia, se puso al frente de un batallón de 20.000 cruzados adoles­centes, muchos de los cuales perecieron. La hermosa ciudad de Hamelín, sobre el río Weser, está llena de ratas. Un flautista pro­mete librar a Hamelín de aquella desgracia si le premian con mil «ghilder». Al sonido, de la flauta las ratas salen de las casas y siguen al flautista hasta que caen todas en el Weser y se ahogan. Pero el alcalde se niega a dar al flautista el premio prometido y éste vuelve a recorrer las calles de la ciudad tocando su instrumento y reuniendo esta vez a todos los niños de Hamelín, que se dirigen hacia una montaña a cuya ladera se abre una gruta que se los traga. Al na­rrar esta leyenda a los niños, el poeta supo dejar de lado el sustrato ideológico que está presente en todas sus composiciones y da casi siempre sensación de obscuridad y artificio. El flautista de Hamelín consigue elevar a plano poético el estilo familiar, humorístico y desenvuelto de la narración, por mérito de la versificación, que, si en Browning en general une a la facilidad con que él pensamiento se adapta a la medida y la rima, un carácter a menudo áspero y retorcido, en este poemita deja prevalecer la estructura sintáctica más sencilla y di­recta. Cualidad que, unida a la lozanía e ingenuidad del sentir, hace de este cuento poético una obra maestra del género.

R. Barocas

La Chinela de Cristal, August von Platen-Hallermünde

[Der gläserne Pantoffel]. Comedia en tres actos del poeta alemán August von Platen-Hallermünde (1796-1835), publicada en 1823. En el orden del tiempo, ésta es la primera obra dramática del poeta y basa su trama en una singular combinación de dos fábulas, La Cenicienta (v.) y La Bella durmiente del bosque (v.).

El rey de Apulia ha decidido dividir el reino entre sus dos hijos, Astolfo y Deodato; pero antes quiere que se casen. A este fin dará una gran fiesta, a la que serán invitadas las más bellas jóvenes del país, entre las que, especialmente invitadas por el rey, están las dos hijas mayores de un noble. La tercera hija, Cenicienta, de ordinario muy apartada de las otras dos y ocupada en las faenas domésticas, debía permanecer en casa. Pero, cuando ya las hermanas habían partido, se le aparece el hada Chrysolda, su madrina, que la provee de una carroza lujosa y de magníficos ves­tidos para participar en la fiesta, en la que sólo toma parte el príncipe Astolfo, porque el otro hermano, Deodato, ha preferido va­gar por el bosque, pensando en Clarabella, de la que está enamorado desde que por azar vio su retrato. Astolfo queda encanta­do de la extraordinaria belleza y de las prendas morales de Cenicienta.

Pero, en un momento dado, la presunta princesa desaparece, perdiendo con la prisa una de sus chinelas de cristal. Astolfo, convertido en enamorado no menos infeliz que su her­mano, trata de buscar a la propietaria de la chinela, y por fin la encuentra. Entre­tanto el hada, vestida de vieja, se presenta también a Deodato, contándole la historia de una princesa que ha quedado dormida en el bosque por venganza de un hada maligna. La princesa despertará cuando oiga pronunciar su nombre. Deodato, exci­tado por las alusiones de la vieja, corre al bosque y encuentra a la bella dormida, en la que reconoce a su amada Clarabella. Al oír su nombre, la joven se levanta, y con ella despiertan todos sus servidores, liberados del encanto. En una fiesta magnífica se celebran ambas bodas. El personaje más logrado es Deodato, cuya melancolía está trazada con delicados toques; y las partes puramente fantásticas son las más bellas. Molesta, a veces, un juego excesivo de vir­tuosismos verbales.

En la elección del ma­terial y en la forma, se revela la influencia directa del arte dramático de los románti­cos, sobre todo de Tieck — en quien el futu­ro poeta clásico se basó en sus primeras obras —. Conforme a la tradición romántica, prosa y verso van mezclados. No falta la figura cómica, representada por el bufón de la Corte, Pernullo, típica por la «ironía» romántica que quita a la obra todo efecto de candor y de ingenuidad. A través del velo transparente de la burla y de la iro­nía, se entrevé la influencia de la filosofía de Schelling. Numerosas alusiones satíricas a la situación política de la época muestran ya el género de comedia que el autor se­guirá más tarde.

A. Feldstein

Cuentos Populares Reunidos por Peter Leberecht, Ludwig Tieck

[Volksmarchen herausgegeben von Peter Leberecht]. Cuentos de Ludwig Tieck (1773-1853), publicados en 1797 en tres volúmenes en los cuales reunió los cuentos y los dramas de hadas más co­nocidos: Barba Azul (v.), El rubio Ecberto (v.), la refundición de los Hijos de Heymón, El gato con botas (v.), La bella Magalona (v.). En el tercer volumen se hallan la tra­gedia refundida: Karl von Berneck (v.) y los Schildbürger, en los cuales Tieck se burla con sátira mordaz de las «teorías uti­litarias» de los enciclopedistas berlineses. Nicolai sólo entonces comprendió que su discípulo le había hecho traición; sin em­bargo, aunque literariamente se produjo la ruptura, la amistad entre ellos continuó.

G. F. Ajroldi

Cuentos para Niños, Clemens Brentano

[Kindermdrchen]. Cuentos de Clemens Brentano (1778-1842) llamados también «cuentos italianos» por ser refundición libre del Cuento de cuen­tos (v.) [Cunto de li cunti] de Basile.

Bren­tano diseñó su plan de trabajo en 1805, pero lo redujo al cuento que servía de marco a los otros, y a ocho más que en el volumen de Basile corresponden a Mortellá [Myrthenfrdulein], Cuorvo [Witzenspitzel], Schiavotella [Rosenbláttchen], Polece [Hüpfenstich], Huorco [Dilldapp], Dragone [Fanferslieschen], Cinco figlie [Schulmeister Klopfstock und seine fünf Sóhne], a los cuales se añade el más largo: Gockel und Hinkel (v.). Los primeros cinco fueron re­dactados antes de 1811; los últimos, donde se percibe al convertido, después de 1812. «Myrthenfráulen» fue publicado con igno­rancia de su autor en la revista «Iris» en 1826; los demás en la edición póstuma de Gorres de 1847-49. Los temas, revestidos por Brentano con poético ropaje, se amplían con el misterio de los bosques nórdicos, entre el rumor de las hojas, el murmullo de las aguas y los cantos de los pájaros, y se re­visten además de religiosa piedad. También estos cuentos se diferencian de los de Grimm y de Tieck por la selección de sus argumentos de carácter no alemán, por una concepción muy diferente de la «romántica» que parece identificarse con lo que genéri­camente se suele llamar «poético», en la naturaleza y en el sentimiento humano, y por la esencia de lo grotesco y lo terrorí­fico.

La nota predominante que los caracte­riza es la intencionada sencillez de tono en la narración: todos los personajes son can­dorosos, sencillos, ya con su bobería, como Dilldapp, ya con su astucia como Hüpfenstich, ya con su sublime santidad como la órsola de «Fanferslieschen» que es una re­fundición de la conocida figura de Santa Genoveva. La poesía y el canto envuelven en un velo de vagos sentimientos todo lo que en Basile está expresado con demasiada crudeza; y este sumergirse en la infancia, en la atmósfera de la fresca ingenuidad, representa el acceso del inquieto y atormen­tado ánimo de Brentano a los pocos mo­mentos de felicidad, donde la culpa no tor­tura, el amor no hiere, y la duda no asalta, sino que vive la infancia su vida de en­sueño y de presentimientos gozosos o dolo­rosos con la segura esperanza de un alegre final.

G. F. Ajroldi

Cuentos Infantiles y del Hogar, Hermanos Grimm

[Kinderund Hausmárchen]. Obra de los hermanos Jacob (1785-1863) y Wilhelm (1786- 1859) Grimm, publicada entre 1812 y 1822, en tres volúmenes. Es una colección de cuentos populares y se la compara con el Cuerno maravilloso del niño (v.) de Armin, y de Brentano, quienes dieron a los Grimm la primera idea de esta colección. Según propósito de los Grimm, esta obra había de ser sobre todo un monumento erigido a la poesía popular, un documento que recogiese de boca del pueblo lo poco que se había salvado de la gran producción medieval ger­mánica y constituía la tradición nacional que suponían perdida. Sus fuentes princi­pales fueron, además de los recuerdos de su propia infancia y de la de sus amigos, la gente sencilla del pueblo que ellos iban interrogando y, sobre todo, Cassel, la hija del farmacéutico Wild, que repetía las his­torias oídas en su infancia de boca de la «vieja María».

Al transcribir estos cuentos procuraron conservar fielmente no sólo su trama sino también el tono y las expresio­nes de que aquellas personas se servían, efectuando así en esta esfera una obra casi sin precedentes, porque literatos como Musáus y otros hasta entonces se habían servi­do de los cuentos populares como estructura para engarzar en ellos divagaciones morales o alusiones poéticas y literarias. Sólo en una segunda época se aprovecharon también de fuentes literarias como Lutero, Hans Sachs, Moscherosch, Jung-Stilling, etc., pero esforzándose por hallar bajo las variaciones y los embellecimientos literarios la primitiva in­genuidad de trama y de estilo (proverbios, repeticiones, etc.) guiados tanto en el pri­mer caso, como en el segundo, sobre todo por su instinto poético. Se ha dicho que es­tos cuentos se han vuelto verdaderamente populares por medio del libro de Grimm. Lo cierto es que ellos supieron darles tanta frescura que pocos libros como éste nos harán revivir de inmediato la misteriosa y profunda intimidad de la naturaleza ger­mánica y nos permitirán sentirla con el es­píritu con que a ella acude el pueblo ale­mán.

Estas fábulas contienen casi siempre una verdad objetiva, una lección práctica, siempre aventajada, sin embargo, por la inspiración genuina de la poesía popular. Forman parte de esta colección de más de doscientos cuentos, narraciones tan famosas como Blancanieves (v.), La Cenicienta (v.), Pulgarcito (v.), Juan con suerte (v.), Le­yenda de los duendecillos (v.), La hija del molinero, Caperucita Roja (v.), Rabanita (v.), En busca del miedo (v.), Los mú­sicos de Bremen (v.), Barba Azul (v.), etc. Aunque según la idea de sus compiladores esta obra no estaba destinada a ser un libro para los niños, Goethe, apenas la hubo leído, escribió a la Stein que estaba escrita «para hacer felices a los niños», y puede considerarse como un gran acontecimiento literario de principios del siglo XIX alemán, porque desde entonces se convirtió en el libro de la juventud alemana, con el cual generaciones y generaciones formaron su alma, y también porque dio lugar a una polémica de cierta importancia con Brentano y con Arnim. Los dos poetas que habían precedido de modo muy diverso que los Grimm en su colección de cantos populares, refundiéndolos formal­mente, hallaron desaliñada y pobre la re­dacción de estos cuentos, mientras que Ar­nim y Brentano no distinguían entre poe­sía popular y poesía artística y reconocían para una y otra los mismos derechos, los Grimm creían que la segunda no podía sino esforzarse (aunque siempre inútilmen­te) por parecerse a la primera, la cual, re­presentada por las grandes epopeyas, o por los cuentecitos, era según ellos testimonio de una fuerza poética metafísica anterior a la misma humanidad y cuando después in­dagaron el origen de las fábulas (los estu­dios folklóricos estaban entonces en sus co­mienzos) harto arbitrariamente quisieron hallar parentesco entre Rosaspina y Brunilda (v.) y Blancanieves (v.) y Schnáfried (v.). [Trad. de José Muñoz Escámez bajo el título Cuentos escogidos (Barcelona, 1896); trad. de Pedro Umbert, Cuentos y leyendas (Barcelona, 1913); de Pedro Pedraza y Páez (Barcelona, 1918) y de M.a Luz Morales (Barcelona, 1935).

La primera traducción li­teral y completa de los cuentos de Grimm publicada en España fue la versión catalana de Caries Riba bajo el título Contes d’infants y de la llar (Barcelona, 1919-1921). Re­cientemente se ha publicado una versión castellana, directa del alemán, de Ismael Antich Sariol (Barcelona, 1954), bajo el tí­tulo que hemos adoptado, y que contiene 59 cuentos].

F. Federici