Obra del humanista español Jusepe Antonio González de Salas (1588- 1654), publicada en 1633. Es un comentario muy independiente de la Poética del estagirita, el cual se distingue por su espíritu de libertad y de amplitud en cuanto a la doctrina, y por la erudición de sus noticias sobre mil aspectos de la cultura clásica (Música, Histrionismo, Danza, Pantomima, etc.)—dicen los señores Hurtado y González Palencia en su crítica literaria —; su obra, más que «idea de la tragedia antigua», es ilustración al libro de la Poética de Aristóteles, puesto que comenta esta preceptiva, pero no las obras de Esquilo, Sófocles ni Eurípides; su amplitud de criterio se manifiesta respecto a las comedias españolas de su tiempo; véanse sus significativas palabras: «No crean haber de estar necesariamente ligados a los antiguos preceptos rigurosos.
Libre ha de ser su espíritu para poder alterar el arte, fundándose en leyes de naturaleza… El juiciosamente docto, con su madura observación, podrá alterar aquella Arte (se refiere a la Poética de Aristóteles), y mejorarlas, según la mudanza de las edades y la diferencia de los gustos, nunca los mismos… Comedias tenemos hoy de los griegos y de los latinos… que si se representaran en nuestros teatros… de ninguna manera nos deleitaran…»
C. Conde
