Willibald Pirckheimer

Nació el 5 de di­ciembre de 1470 en Eichstätt y murió el 22 de diciembre de 1530 en Nuremberg. Es uno de los pocos humanistas alemanes en quie­nes se advierten huellas del humanismo ita­liano: el gusto por las cosas bellas, el amor por la poesía y por la música, la elegancia en el escribir y en el hablar, la amplitud de doctrina, el amor al estudio, y al mismo tiempo la capacidad para vivir la vida en su plenitud y con auténtico espíritu de tra­bajo. Estudió en Italia, quizá en Pavía y en Padua, y dejó sus impresiones y recuerdos de aquel período especialmente en sus Car­tas (Briefe), publicadas por E. Reicke en 1940. Fue amigo de Durero, que hizo de él un enérgico y expresivo retrato; de Lutero, del que se separó después, y partidario del emperador Maximiliano I, en cuyo séquito combatió.

Puesto al frente del regimiento de Nuremberg en la guerra contra Suiza en 1499, habla de esta campaña en la obra Guerra suiza (v.). Su Apología seu podagrae laus (1510) es un opúsculo brillante por su humor y su ironía. Dejó obras his­tóricas y satíricas, tradujo a Luciano al latín y tuvo como modelos a los clásicos griegos y latinos. Su amor por el mundo antiguo, no amor de filólogo, sino de hombre y de poeta, fue la causa de su distanciamiento de Lutero y del protestan­tismo, con el fin quizá de ver y practicar el cristianismo de un nuevo modo, pero distante de la nueva «humanitas» del Re­nacimiento.

G. Y. Amoreítti