Victor Riqueti, Marqués de Mirabeau

Nació en Perthuis, cerca de Vaucluse, el 4 de oc­tubre de 1715; murió en Argenteuil el 13 de julio de 1789. Siguió la carrera militar y a los catorce años era alférez del regi­miento de Duras, del cual su padre había sido coronel. Nombrado capitán, combatió valerosamente en las guerras de Flandes, de Italia y de Baviera, ganando la Cruz de San Luis. Abandonó el ejército en 1743, casó con la viuda del marqués de Sauveboeuf, de dieciocho años, y se dedicó a la administración de las tierras heredadas de su padre. Una pasión por Mme. de Pailly, y su carácter despótico, le enajenaron el afecto de su esposa, la cual, a pesar del nacimiento de numerosos hijos, entre los cuales el gran Gabriel-Honoré (v.), pidió la separación legal.

Desde 1735 había mos­trado Mirabeau interés por la ciencia económica. En 1747 había publicado el Testament politique y en 1750 una Mémoire concernant l’utilité des Etats provinciaux rélativement a l’autorité royale, en la que afirmaba que la administración por medio de los Estados era mejor que la de los funcionarios rea­les. Pero fue El amigo de los hombres (v.) el libro que atrajo mayormente la aten­ción de los economistas, es decir, de los fisiócratas, los cuales, si bien encontraron poca solidez en los principios, apreciaron el interés de muchas conclusiones. De este momento data su amistad con Quesnay, que lo convertiría a la fisiocracia. En 1760 publicó la Théorie de l’impôt, que obtuvo un notable éxito por la audacia de las afirmaciones que afectaban directamente a la institución monárquica a la que osadamente advertía que cada vez se iba haciendo más profundo el aislamiento en tomo a ella.

El libro lo llevó a la cárcel, y después al destierro en Binnon; pero la condena no le hizo abandonar las ideas que había adop­tado. Hasta el último momento continuó defendiendo las doctrinas fisiocráticas en obras como Letres sur les corvées, Philosophie rurale (1763), Lettres sur le commerce des crains (1768), Lettres économiques (1769) y fundando una ele las pri­meras revista económicas, Ephémérides.

F. Catalano